EL RINCÓN DE FERNY

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jueves, 8 de abril de 2021

EL PAPA: DERECHOS HUMANOS FUNDAMENTALES DEBEN SER IGUALES PARA TODOS

 

“Para defender los derechos humanos fundamentales hace falta coraje y determinación”. Es la indicación el Papa Francisco en El Video del Papa del mes de abril dedicado a los derechos fundamentales de las personas, publicado hoy con la intención de oración que el Santo Padre confía a toda la Iglesia Católica a través de la Red Mundial de Oración del Papa.

En el video, el Papa no sólo subraya la importancia de “oponerse activamente a la pobreza, la desigualdad, a la falta de trabajo, de tierra, de vivienda, de derechos sociales y laborales” sino que también pone el énfasis en las personas que diariamente arriesgan sus vidas por defender los derechos humanos fundamentales en entornos conflictivos de todo tipo.

“En algunos lugares defender la dignidad de las personas puede significar ir a prisión, incluso sin juicio. O puede significar la calumnia”, precisa Francisco, y por ello invita:

“Recemos para que aquellos que arriesgan sus vidas luchando por los derechos fundamentales en dictaduras, en regímenes autoritarios e incluso en democracias en crisis, para que vean que su sacrificio y su trabajo dé fruto abundante”

 

Derechos humanos iguales para todos

En otro pasaje del Video del Papa, Pontífice insta también a pensar “que muchas veces los derechos humanos fundamentales no son iguales para todos. Hay gente de primera, de segunda, de tercera y de descarte”, recuerda. Pero estos derechos – afirma con fuerza – “tienen que ser iguales para todos” porque “cada ser humano tiene derecho a desarrollarse integralmente, y ese derecho básico no puede ser negado por ningún país”.

 

Los derechos humanos y las enseñanzas de la Iglesia

Cuando se habla de derechos humanos fundamentales se trata de derechos que todas las personas tienen básicamente por existir como seres humanos. Son inherentes a todos, independientemente de la nacionalidad, sexo, origen étnico o nacional, color, religión, idioma o cualquier otra condición.

La Declaración Universal de Derechos Humanos, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1948, fue el primer documento legal en establecer la protección universal de los derechos humanos fundamentales.

También en la Iglesia, desde el Papa Juan XXIII en la década de 1960, con su encíclica Pacem in terris, los derechos humanos han tenido una importancia central en la enseñanza y la práctica social católica.


TOMADO DE VATCANNEWS

jueves, 16 de julio de 2020

UN PROFESOR DA 8 RAZONES PARA CURSAR Y TAMBIÉN DEFENDER LA ASIGNATURA DE RELIGIÓN


Muchos alumnos están ya realizando las matriculas online para el nuevo curso y deben decidir si cursarán o no la asignatura de Religión. Son muchos los que optan por ella, pese a los ataques que desde hace tiempo está sufriendo y el intento del nuevo Gobierno de relegarla aún más con su nueva ley de educación.

Santiago Vela es profesor de Religión desde hace 30 años en Secundaria y Bachillerato. “Detrás de este cartel no está la Iglesia, ni sindicatos, ni ninguna institución religiosa, sino la experiencia de un montón de alumnos, padres, madres y profesores que han comprobado a lo largo de los años que las clases de Religión se imparten con el mismo rigor académico y con los mismos instrumentos didácticos y pedagógicos que el resto de materias, clases que no persiguen ni catequizar ni adoctrinar, sino proporcionar contenidos razonables y científicos sobre el hecho religioso, que ayudan a completar y a hacer más comprensible la cultura, las tradiciones, la sociedad en que vivimos, que ayudan a comprender mejor otras asignaturas como Ciencias Sociales, Filosofía, Historia, Lengua y Literatura, que hacen crecer en valores de igualdad, de dignidad...”, explica a la Diócesis de Málaga.

Estos son 8 motivos para decir sí a la asignatura de Religión:

1- Es un derecho que debe garantizar el Estado a los padres para que los hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones; derecho que emana del art. 18 y art. 26.3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, del art. 27.3 de la Constitución Española y del art. 2 de la Convención Europea para la salvaguarda de los Derechos Humanos y Libertades Fundamentales.

2-La escuela pública debe promover la educación integral del alumnado, hacer crecer todas las dimensiones de la persona y, por tanto, la dimensión religiosa y trascendente que posee todo ser humano, sea o no creyente.

3- En la inmensa mayoría de los países europeos y democráticos aconfesionales se imparte la asignatura de Religión, tanto en los niveles de Primaria, Secundaria, Bachillerato y Universitario y está asentada en el currículum de estudios con normalidad.

4- El objetivo no es catequizar, ni adoctrinar, ni hacer proselitismo, sino proporcionar al alumnado, sean o no creyentes, unos contenidos objetivos, razonables y científicos sobre el hecho religioso, las creencias y la historia de las distintas tradiciones culturales y religiosas que configuran nuestras sociedades plurales, y que el alumnado tiene que conocer, comprender y respetar para convivir como ciudadanos libres.

5- Los contenidos académicos que se enseñan completan y hacen comprender mejor los que se imparten en otras asignaturas como Ciencias Sociales, Historia, Arte, Filosofía, Lengua y Literatura, Música...

6-No se evalúa la fe ni las creencias de personas sino los contenidos culturales que se imparten con las mismas herramientas que el resto de materias. Los contenidos se ofrecen con el mismo rigor académico y con los mismos instrumentos didácticos y pedagógicos que el resto de asignaturas.

7- Educa a los alumnos como ciudadanos libres, críticos, participativos y solidarios con los que sufren las desigualdades e injusticias de esta sociedad, invitándolos a crecer en valores como el respeto al diferente, la defensa de la dignidad humana, la igualdad, la fidelidad y el compromiso por la justicia, la paz, la ecología y la fraternidad.

8-Todo el profesorado de Religión (85% mujeres) es graduado o licenciado, posee el Máster oficial de capacitación pedagógica y, además, una diplomatura o licenciatura en Teología o Ciencias Religiosas. Son profesionales con una profunda vocación docente.

TOMADO DE RELIGIÓN EN LIBERTAD 4 JULIO 2020

jueves, 19 de septiembre de 2019

CANCIÓN "OTRA HUMANIDAD" DEL GRUPO GENROSSO

Con este  videomontaje de la canción "Otra humanidad" del grupo religioso internacional Genrosso, es una magnífica canción para seguir teniendo fe que otro mundo es posible y que depende de todos llevarlo a cabo. " Hace más ruido un árbol que cae que cientos que crecen en silencio"

domingo, 20 de enero de 2019

CUÁNDO COMIENZA EL NUEVO SER HUMANO DESDE EL PUNTO DE VISTA CIENTÍFICO

En esta pequeña charla la  Dra. Mónica López Barahona, directora del Centro de Estudios Biosanitarios, nos expone de manera clara y sencilla cuándo comienza la vida humana.  Nos explica las graves consecuencias que tiene no reconocer esta realidad, que tiene además unas repercusiones éticas. Nos anima a acoger y defender  cada vida como un don.


martes, 13 de junio de 2017

PELÍCULA SOBRE EL VALOR DE LA VIDA "OCTOBER BABY".

Hannah es una joven de 19 años ilusionada con estudiar en la universidad, pero que desde pequeña ha sufrido epilepsia y asma. Sufre una ataque grave durante una actuación de la universidad y entonces sus padres le dicen que ha sido adoptada y que el origen de sus enfermedades fue el trauma que sufrió de bebé, ya que sobrevivió a un aborto. Sus padres la adoptaron en el hospital en el que estaba ingresada. Entonces decide emprender un viaje con unos amigos del instituto para encontrar a su madre biológica. Su mejor amigo, Jason, una enfermera del hospital y un sacerdote la ayudarán a reconciliarse con su madre biológica y a madurar.
Basada en una historia real: el caso de Gianna Jessen, su madre decidió abortar a los 7 meses de embarazo por inyección salina, pero Gianna sobrevivió al aborto y su madre la entregó en adopción. Para saber más:

La verdadera historia de Gianna en:






VÍDEOS:


jueves, 5 de enero de 2017

LAS ENTIDADES DE ACCIÓN SOCIAL DE LA IGLESIA EN ESPAÑA DENUNCIAN LA POLÍTICA DE FRONTERAS

Critican las "devoluciones sumarias" tras la muerte de dos inmigrantes en la valla de Ceuta

Cáritas, CONFER y Justicia y Paz reclaman una política de fronteras que evite "la inhumanidad del alambre"
Denuncian que el actual modelo "sólo consigue incrementar el sufrimiento, dolor y muerte"

IVICON/Red Migrantes con Derechos

Las entidades de acción social de la Iglesia en España -Cáritas, CONFER y Justicia y Paz- que integramos la red intraeclesial "Migrantes con Derechos" y que estamos presentes en ambos lados de la frontera de Ceuta expresamos nuestro dolor por los sucesos ocurridos en la madrugada del 1 de enero en el perímetro de la valla fronteriza entre la Ciudad Autónoma de Ceuta y Marruecos.

Consideramos que las medidas y actuaciones adoptadas en torno a la frontera únicamente consiguen incrementar aún más si cabe el sufrimiento, dolor y muerte de las personas migrantes y de los solicitantes de protección internacional.

Crece nuestra impotencia ante las esperanzas truncadas de estas personas, que, en su penosa travesía de miles de kilómetros por el corazón de África, llevan a sus espaldas un largo historial de abusos, agresiones y precariedad extrema, mientras esperan la ocasión de llegar a Europa en busca de un futuro de dignidad y derechos para ellos y sus familias.

Necesitamos un modelo de gestión de fronteras que no se centre únicamente en temas de seguridad, sino que también se comprometa con el respeto a la vida, la integridad personal y los derechos humanos. Es urgente, por ello, que todos nos preguntemos qué es lo que está fallando a la hora de articular una política de fronteras basada en los principios humanitarios y capaz de garantizar vías de acceso seguras a las personas que huyen de la miseria y la violencia que asola sus países.

Reiteramos nuestro rechazo a las devoluciones sumarias. Apelamos, en este sentido, al dictamen del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), que ya en 2015 advirtió que la enmienda a la Ley de Extranjería aprobada en su día no avala las devoluciones automáticas, además de recordar el imperativo formulado para que España cumpla en esta materia sus obligaciones internacionales con el respeto a los derechos humanos.

No queremos acostumbrarnos al inmenso sufrimiento humano del que somos testigos a diario en las vidas de tantas personas que siguen llegando desde África y que intentan acceder a Europa en busca de una vida segura y digna. Hacemos un llamamiento a la comunidad cristiana y a toda la ciudadanía para mantenerse alerta ante las causas de esta sangrante realidad humana y trabajar juntos para evitar esta inhumanidad del alambre, y para que su dolor y sufrimiento no se conviertan en una rutina deshumanizadora.

Nuevamente recordamos la exhortación del Papa Francisco ante el Parlamento Europeo: "Europa será capaz de hacer frente a las problemáticas asociadas a la inmigración si es capaz de proponer con claridad su propia identidad cultural y poner en práctica legislaciones adecuadas que permitan tutelar los derechos de los ciudadanos europeos y de garantizar al mismo tiempo la acogida a los inmigrantes".


Fuente: http://www.periodistadigital.com/religion/solidaridad/2017/01/04/religion-iglesia-solidaridad-caritas-confer-y-justicia-y-paz-reclaman-una-politica-de-fronteras-basada-en-los-principios-humanitarios.shtml

domingo, 20 de noviembre de 2016

¿POR QUÉ LO LLAMAN LAICIDAD CUANDO SE TRATA DE ANTICLERICALISMO?

No existe consenso ni académico, ni jurídico, ni lexicográfico acerca de su significado y, precisamente por eso, cada cual las emplea indistintamente.

Existe una gran polémica, aún sin solventar, entre el significado de los términos laicidad y laicismo; entendiéndose el primero como Estado Laico, Neutral o Aconfesional y el segundo como Estado hostil y anticlerical. Como decía, no existe consenso ni académico, ni jurídico, ni lexicográfico acerca de su significado último y, precisamente por eso, cada cual las emplea indistintamente con el significado que mejor conviene darle, según las preferencias ideológicas o religiosas de cada cual. Esta anarquía conceptual no hace más enmarañar aún más las cosas. No trataré de cerrar este encendido debate –sería presuntuoso aparte de inalcanzable en unas pocas líneas- pero si intentaré reflejar los principales puntos de vista y las definiciones comúnmente más aceptadas, para intentar centrar en la medida de lo posible, el eterno debate sobre el Estado Laico.

Para empezar, el Diccionario de la Real Académica Española sólo incluye en su última edición la voz "laicismo" a la que define como:

Doctrina que defiende la independencia del hombre o de la sociedad, y más particularmente del Estado, respecto de cualquier organización o confesión religiosa.

Aunque en el banco de datos de la RAE ya consta la palabra "laicidad" y es probable que sea incorporada en el futuro, hoy por hoy dicho término no está recogido en el diccionario y ello hace que sea empleado indistintamente por quienes defienden una separación iglesia-estado basada en la neutralidad (laicidad) o fundamentada en la hostilidad y la in-deferencia o falta de deferencia o respeto (ese laicismo, muy a menudo anticlerical en nuestra historia). Que laicidad no haya sido recogida todavía por la RAE no quiere decir que no sea usada, generalmente con el sentido de neutralidad del Estado en asuntos religiosos (en noviembre de 2016 se registraban 511.000 entradas en el buscador Google con el término laicidad).


En la web Fundéu BBVA - especializada en consultas gramaticales del español- afirman que los términos "aconfesional" y "laico" funcionan prácticamente como sinónimos:

Aconfesional: que no pertenece ni está adscrito a ninguna confesión religiosa: Estado aconfesional, partido aconfesional; laico: 'Independiente de cualquier organización o confesión religiosa: Estado laico, enseñanza laica.

El catedrático de Derecho Constitucional, Gregorio Peces-Barba, nada sospechoso de clericalismo, distinguió perfectamente entre laicidad y laicismo en uno de sus artículos a favor del Estado Laico publicado en El País en 2007. En dicho artículo, sin embargo, criticó claramente al "laicismo" de corte hostil e irrespetuoso y lo hizo apoyándose, nada menos que en Norberto Bobbio, el famoso jurista y politólogo italiano, cuando afirmaba que "el laicismo es un comportamiento de los intransigentes defensores de los pretendidos valores laicos contrapuestos a los religiosos, y de intolerancia a las fes y confesiones (…) El laicismo que necesita armarse y organizarse corre el riesgo de convertirse en una iglesia contra otra iglesia. ¡Para Iglesia, nos basta con una!".

A Bobbio no se le escapaba el carácter cuasi religioso de los totalitarismos – nazismo y comunismo- que conoció su generación. No en vano ambas tiranías, mostraron un gran empeño en destruir las iglesias que estaban bien arraigadas tanto en Alemania (protestantes y católicos) como en Rusia (ortodoxos). Era una hostilidad lógica dentro de la cosmovisión del tirano, ya que tales iglesias competían con el nuevo mesías que tanto nazismo como comunismo propugnaban para sus respectivos paraísos en la tierra. Las fórmulas de ataque fueron variopintas, en ocasiones disfrazadas de neutralidad (sustitución de fiestas religiosas como la Navidad por la Celebración del Solsticio, en el caso de los nazis) y en otras claramente hostiles (asesinatos, encarcelamientos, restricciones legales, etc). Richard Steigmann-Gall lo ha estudiado en profundidad en su obra - aún no traducida al español- El Reich Sagrado: la visión nazi del Cristianismo 1919-1945.

El anticlericalismo creyente y el no creyente

Efectivamente, cuando el Estado abandona su laicidad (entendida como neutralidad y respeto mutuo) y propende al laicismo (interpretado como hostilidad u oposición del estado a una confesión) se está abriendo, quizás involuntariamente, la caja de Pandora del anticlericalismo de corte crecientemente más radical. Julio Caro Baroja, nuestro antropólogo patrio, distinguió dos tipos de anticlericalismo: el "anticlericalismo creyente", producido dentro de la propia iglesia y que cuestiona las malas prácticas de la institución o de sus ministros. Es un anticlericalismo propositivo y constructivo ya que busca ser coherente con los principios propugnados por una determinada confesión. Quiere resucitarla, no rematarla. Cisneros evitó que el protestantismo en España no enraizara precisamente porque saneó la iglesia española del siglo XVI y erradicó muchos de sus numerosos excesos y vicios. El otro anticlericalismo estudiado por Caro Baroja es el que denomina "anticlericalismo no Creyente" y es el que a lo largo de la historia ha degenerado en radicalidad, sacrofobia e iconoclastia; muy a menudo acompañadas de sangre y extrema violencia. "El sueño de la razón produce monstruos", nos sigue recordando el grabado de Goya. Hace poco Manuel Delgado publicó un interesante ensayo (La ira sagrada, RBA) con el que intentó explicar – en mi opinión, infructuosamente - las causas últimas del anticlericalismo español.

Por lo tanto, hemos visto que en el debate sobre el Estado Laico se manejan indistintamente dos conceptos que podrán parecer iguales pero no lo son en absoluto: Laicidad y Laicismo.

1. Laicidad: Es la neutralidad del Estado en cuestiones de fe. Parte de la base del respeto mutuo y de la defensa de la libertad religiosa. La propia iglesia católica asumió esa deseable neutralidad del Estado en cuestiones religiosas durante el Concilio Vaticano II (Gaudium et Spes, nº 36).

La laicidad, sin embargo, se puede manifestar en forma negativa o positiva. Ejemplo de la Laicidad Negativa es Francia, un país que desde 1905 aplica a rajatabla la separación del Estado de la Iglesia, sin aceptar (de ahí, el calificativo de "negativo") ningún tipo de representación o símbolo religioso en sus instituciones, trátese del velo islámico o del crucifijo cristiano. Ejemplo de Laicidad Positiva o Aconfesionalidad es España a partir de nuestra Constitución de 1978, cuyo artículo 16.3 establece con claridad que:

Ninguna religión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica.

Una larga y mayoritaria Jurisprudencia del Tribunal Constitucional refuerza esta idea de laicidad positiva o Estado aconfesional, tal y como se desprende de las sentencias 24/1982, 166/1996, 6/1997 o 46/2001 en la que expresamente se conceptúa a España como un Estado Aconfesional.

Consagra la neutralidad religiosa de España

En resumen, la aconfesionalidad o laicidad positiva (según TC 46/2001) consagra la neutralidad religiosa de España, sin que ello impida al Estado la colaboración y cooperación con una o varias confesiones religiosas, siempre que "tengan en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española". Naturalmente la colaboración con dichas creencias sólo será posible cuando no contradigan o vulneren los Derechos Humanos consagrados por la Declaración Universal de 1948; una declaración que por cierto considera un Derecho Humano de primera generación el derecho a la libertad religiosa (artículo 18). Esa exigencia a cualquier creencia religiosa de estricto respeto a las leyes y los Derechos Humanos es, en mi opinión, esencial para la existencia de un estado verdadera y constructivamente aconfesional (laicismo positivo), en donde religión y Estado puedan convivir sin los sobresaltos habituales en los que España tiene tanta experiencia.

Dado que la creencia religiosa mayoritaria de la sociedad española sigue siendo el catolicismo(en la reciente encuesta del CIS de julio de 2015 casi un 71% de los españoles se declara católico, frente a un 9,8% de ateos y un 14,5% de no creyentes) no debería extrañar a nadie que un Estado Aconfesional como el nuestro renueve o suscriba convenios o concordatos con el Estado del Vaticano (recordemos el artículo 16.3 de la Constitución y las sucesivas sentencias del Tribunal Constitucional).

Por último, es preciso recordar que el Reino de España no solo tiene suscritos acuerdos de cooperación con el Estado del Vaticano (sin duda más numerosos por la larga historia de catolicismo de nuestro país y por la población que declara sentirse católica) sino también con otras confesiones:

- Iglesias evangélicas (Ley 24/1992, de 10 de noviembre)
- Comunidades judías (Ley 25/1992, de 10 de noviembre)
- Comunidades musulmanas (Ley 26/1992, de 10 de noviembre)

Además el artículo 7 de la Ley Orgánica 7/1980, de 5 de julio, de Libertad Religiosa (LOLR) establece la figura del "notorio arraigo" para otras confesiones presentes en España y con las cuales aún no se han firmado acuerdos de cooperación (a fecha de hoy, Mormones, Budistas, o Testigos de Jehovah, entre otras):

El Estado, teniendo en cuenta las creencias religiosas existentes en la sociedad española, establecerá, en su caso, acuerdos o convenios de cooperación con las Iglesias, Confesiones y Comunidades religiosas inscritas en el Registro que por su ámbito y número de creyentes hayan alcanzado notorio arraigo en España. En todo caso, estos acuerdos se aprobarán por Ley de las Cortes Generales.

2. Laicismo. Se trata, como hemos visto, de un término controvertido y polisémico en donde la posición del Estado hacia la religión en general o hacia una confesión específica es muy a menudo de abierta hostilidad e "in-deferencia" (no confundir con indiferencia). En el concepto laicismo solemos mezclar anárquicamente la concepción moderada y moderna de Estado neutral(laicidad positiva o negativa) con el anticlericalismo más beligerante, tosco y decimonónico. España tiene experiencia acreditada en este tipo de anticlericalismo radical; un anticlericalismo que casi siempre lo es contra el catolicismo, y no contra otras confesiones con las cuales – como hemos visto- también existen convenios de cooperación. Las procesiones ateas en Semana Santa, las exposiciones de arte soezmente irreverentes, los asaltos a iglesias, los "bautismos" y más recientemente las "comuniones" civiles (¿para cuándo una extrema unción o un exorcismo civil?) son siempre parodias o sustitutivos de ritos y creencias católicas; y muy rara vez – por no decir nunca- se descarga tal furia anticlerical contra los clérigos de otras religiones con creciente arraigo en España, por ejemplo, el islam.

Un ejemplo del anticlericalismo visceral de siempre aunque maquillado de "laicismo", fueron las medidas adoptadas por el gobierno del Ayuntamiento de Valencia, bajo la batuta del partido nacionalista de izquierdas Compromis, en las que se decidió erradicar del cementerio de Valencia todo tipo de representación religiosa, incluida la retirada de la Virgen de los Desamparados (patrona de Valencia) de la Capilla Mayor del Tanatorio y la eliminación de cualquier signo religioso del crematorio. También pretendieron eliminar la cruz que preside la entrada del cementerio municipal. Todo un gesto de falta de neutralidad política y de vulneración del artículo 18 de nuestra Constitución en donde se establece que "los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica".

Prefiero terminar esta reflexión, inevitablemente incompleta, recomendando la lectura de la carta que Jean Jaurés, ese gran socialista, ateo y pacifista francés– escribió a su hijo. La carta comienza así:


Querido hijo: Me pides un justificante que te exima de cursar religión, un poco por tener la gloria de proceder de distinta manera que la mayor parte de los condiscípulos y temo que también un poco para parecer digno hijo de un hombre que no tiene convicciones religiosas. Este justificante, querido hijo, no te lo envío ni te lo enviaré jamás. No es porque desee que seas clerical, a pesar de que no hay en esto ningún peligro, ni lo hay tampoco en que profeses las creencias que te expondrá el profesor.

Cuando tengas la edad suficiente para juzgar, serás completamente libre pero, tengo empeño decidido en que tu instrucción y tu educación sean completas, y no lo serían sin un estudio serio de la religión (…)

La carta de Jaurés termina con la que, en mi opinión, es la clave de la verdadera libertad de elección religiosa:

(…) Además, no es preciso ser un genio para comprender que sólo son verdaderamente libres de no ser cristianos los que tienen la facultad de serlo, pues, en caso contrario, la ignorancia les obliga a la irreligión. La cosa es muy clara: la libertad exige la facultad de poder obrar en sentido contrario. Te sorprenderá esta carta, pero precisa hijo mío, que un padre diga siempre la verdad a su hijo. Ningún compromiso podría excusarme de esa obligación. Recibe, querido hijo, el abrazo de TU PADRE.


Qué lejos queda aquel Jaurés de algunos que hoy afirman ser sus herederos.

Fernando García Navarro. Libertad Digital.