EL RINCÓN DE FERNY

Mostrando entradas con la etiqueta MUJER. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta MUJER. Mostrar todas las entradas

martes, 3 de marzo de 2020

MUJERES CIENTÍFICAS Y REFERENTES DE SABER, CATÓLICAS


Como cada año por estas fechas los organismos relacionados con la ciencia en España se suman a la conmemoración del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia instituido por Naciones Unidas y que coincide precisamente con la festividad de la Virgen de Lourdes, que se celebra este 11 de febrero.
También está cerca el día 8 de marzo día internacional de la mujer. Aprovechando estos días vamos a conocer a algunas mujeres intelectuales católicas relevantes.
La ciencia se ha ido construyendo a lo largo de la historia evitando lo más posible el empleo de los sentimientos por ser considerados éstos poco fiables a la hora de valorar la realidad de las cosas. En el empeño por hacer avanzar el conocimiento científico la Iglesia Católica ha jugado un papel fundamental. Esto forma parte de la realidad histórica del devenir científico.
Por ello no es de extrañar que quienes niegan la realidad científica de la sexualidad no reconozcan las cosas como han sido o como siguen siendo. Por comenzar de algún modo, decir que la primera mujer que alcanzó en España el grado de doctora, la madrileña Maria Isidra de Guzmán, obtuvo tal galardón en el siglo XVIII y en la Universidad de Alcalá, fundada por el Cardenal Cisneros, y que al recibir el grado de socia de honor de la Real Academia Española, pronunció el discurso “Oración del género eucarístico que hizo a la Real Academia”. Todo esto y mucho más lo cuenta en ReL eLuis de Antequera. Es decir, se puede ser científica católica ya en el siglo XVIII.

Investigadora, mecenas y católica
Amalia Heredia Livermore (1830-1902), marquesa de Casa-Loring, se casó con Jorge Loring y Oyarzábal, I marqués de Casa-Loring, con quien tuvo 9 hijos. Díaz de Escovar la recogió en ‘Galería de Malagueñas. Apuntes para una obra biográfica de las mujeres, hijas de esta provincia, o residentes en ella, que se han distinguido por su talento, piedad, valor e ilustración’ ( Málaga, La Equitativa, 1901). Fue miembro fundador de la Real Sociedad Española de Historia Natural.
Fue una mujer católica, apostólica y romana, coleccionista, investigadora, promotora de las artes y la cultura en España, y mecenas. Todo ello dice Wikipedia en su sucinta biografía. Fue la pequeña de diez hermanos, y sus padres, Manuel Agustín Heredia Martínez e Isabel Livermore Salas se esmeraron porque todos recibieran una formación católica, por lo que la criaron en un ambiente que fomentaría su amor por las bellas artes con numerosos viajes al extranjero.

Formó en 1850 una familia cristiana con Jorge Loring Oyarzábal, con el que tuvo nueve hijos. Tras casarse, transformó su residencia de La Concepción, en Málaga, en jardín botánico, por lo que fue la creadora junto a su marido del Jardín Botánico La Concepción. Financió además el Hospital de San Julián y el Hospital Civil de Málaga, y fundó el Colegio de La Asunción para que muchas niñas tuvieran la suerte de criarse como ella en un ambiente católico y ser científicas el día de mañana. Adquirió junto con su marido las tablas de Lex Flavia Malacitana con el fin de iniciar una colección arqueológica, el Museo Loringiano.

El diccionario de María Moliner

María Moliner (1900-1981) es conocida como ‘la mujer que escribió un diccionario’, concretamente el ‘Diccionario de uso del español’. Filóloga y lexicógrafa, experta en biblioteconomía, es reivindicada desde varias ideologías como pionera. Sus propios hijos lo dijeron de ella con claridad: era católica practicante.
Una buena cronología de su vida la propone la Fundación Fernando El Católico, tal vez por el origen maño de Moliner, como el de otros muchos científicos católicos de la talla de Cajal, Albareda, Ibáñez-Martín, Laín Entralgo, Miguel Asín, Antonio de Gregorio Rocasolano, Longino Navás, Mariano Tomeo Lacrué, Félix de Azara, etc.
Mientras que estudiaba en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza en la que se licenció en Historia en el año 1921, María Moliner colaboraba como filóloga y lexicógrafa en el Estudio de Filología de Aragón. Nunca tuvo una titulación oficial en lexicografía ni filología pues eran especialidades que no se cursaban en la Universidad de Zaragoza.
Dicen que se le ocurrió lo del diccionario durante la posguerra española cuando su hijo Fernando le trajo de París el Learner’s Dictionary of Current English de A. S. Hornby. Ese libro junto a las deficiencias que ella había detectado en el ‘Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española’, fueron el detonante de su obra. María firmó en 1955 un contrato con la editorial Gredos para su futura publicación. Publicado por primera vez en 1966, su diccionario tuvo como novedades importantes la incorporación de términos no admitidos por la RAE o ejemplos de gramática y sintaxis de gran utilidad pedagógica. Carmen Conde, primera mujer en ingresar en la Real Academia de la Lengua, y también católica practicante, diría que ocupaba el puesto que le tendrían que haber dado a María Moliner. Pero hay más mujeres católicas.

Autora de decenas de artículos científicos

Joseina Benayas (1932-2018) fue una científica católica parte de cuya obra se puede seguir disfrutando por internet.  Su actividad profesional fue resumida de manera magistral por María Teresa García González hasta hace poco directora del Instituto de Ciencias Agrarias. En la página antes aludida dice de ella que “Josefina Benayas se licenció en Farmacia por la Universidad Complutense de Madrid en 1955. Obtuvo el título de Doctor por la misma Universidad en 1957, y en 1959 por la University College of North Wales, actualmente Universidad de Bangor (UK), bajo la dirección de los  Profs. J.M. Albareda y F. Smithson, respectivamente. Tras obtener becas del CSIC (1956-57), de la Fundación Juan March (1958) y del British Council (1959), obtuvo un puesto de Colaborador Científico del CSIC en 1960, y finalmente de Investigador Científico en 1971. Se  especializó en la génesis de suelos y sedimentos aplicando técnicas de micromorfología de suelos bajo la supervisión de los Profs. José Maria Albareda y Walter Kubiëna (1965-1970), siendo una de las alumnas aventajadas de este último durante sus repetidas estancias en el Instituto de Edafología y Biología Vegetal (CSIC, Madrid). Entre 1982 y 2001  fue socia fundadora y coordinadora del Grupo Español de Micromorfología del Suelo de la Sociedad Española de la Ciencia del Suelo (SECS), y desde 1968 hasta su jubilación en 1997 fue jefa del Laboratorio de Micromorfología de Suelos del Instituto de Edafología y Biología Vegetal (CSIC, Madrid).

En su laboratorio recibió la visita de numerosos investigadores extranjeros y españoles, formando además a becarios de distintas universidades y centros de investigación. Dirigió varias tesis doctorales y cursos de especialización sobre microscopía petrográfica y micromorfología del suelo y es autora de un centenar de publicaciones científicas y varios libros. La Comisión de Mujeres y Geología de la Sociedad Geológica de España la distinguió como pionera en el campo de la micromorfología de suelos en el acto Homenaje a nuestras pioneras, que se celebró en la clausura del VIII Congreso Geológico de España (Oviedo, 2012)”. En cuanto a sus creencias católicas, se expresaron bellísimamente por sus familiares próximos en su funeral.

Intelectual y misionera
Por su parte, Isabel Orellana Vilches es Doctora en Filosofía en la Universidad Autónoma de Barcelona con la tesis Realismo y progreso científico en la epistemología popperiana en 1993. Ha cursado estudios de teología en la Universidad Pontificia de Salamanca. Hija y nieta de sevillanos, nació en Ejulve (Teruel)-España pasó su niñez y adolescencia en diversos lugares de Teruel, Navarra y Ávila. En 1969 comenzó a trabajar en la Biblioteca Nacional de España. Ese mismo año conoció el Instituto de Misioneras y Misioneros Identes, fundado por Fernando Rielo (Madrid, 1923-New York, 2004), al que pertenece desde esa fecha. Este encuentro con el Fundador de los Misioneros Identes cambiará su vida.
En los años 90 se inicia su labor académica e investigadora. En 1995 conoció al eminente catedrático emérito de la Universidad Pontificia de Salamanca, Enrique Rivera de Ventosa, quien marcó profundamente su producción intelectual. Este padre franciscano capuchino, desaparecido en 2000 fue el prologuista de su primer libro publicado El Evangelio habla a los jóvenes, título elegido por él, quien siguió atentamente todas las creaciones de la autora hasta su muerte.
Entre otras obras, en 1997 escribe el ensayo antropológico Pedagogía del dolor, de gran impacto en España y, especialmente, en Ecuador donde es difundido a todo el país desde la Universidad Técnica Particular de Loja. Dos mil quinientos ciudadanas y ciudadanos ecuatorianos escriben cartas a la autora: auténticas confesiones de enorme valor testimonial y emocional.  Su eco social prosiguió y la autora fue invitada constantemente para impartir conferencias y cursos sobre el tema del dolor en distintos puntos de la geografía española peninsular e insular. A finales de los noventa se acentúa notablemente su producción científica, y se inicia la literaria con su primer libro de cuentos. Es autora de numerosos artículos de temática científica y pedagógica, que viene publicando en distintas revistas nacionales e internacionales. Ha dictado cursos y sigue pronunciando conferencias en diversos ámbitos académicos y universitarios.

Oncóloga de renombre

Teresa Macarulla (Barcelona, 1974), oncóloga, investiga en el hospital Valle de Hebron los tratamientos personalizados en la lucha contra el cáncer de páncreas, el más letal de todos. Acaba de presentar al congreso anual de la Sociedad Americana de Oncología Médica (ASCO) en Chicago un tratamiento teledirigido para un subgrupo de pacientes que tienen una mutación específica (en los genes BRCA) en este tipo de tumores: como terapia de mantenimiento tras la quimioterapia inicial, este fármaco mejora la supervivencia. Confiesa que la montaña y la Iglesia son sus puntos de recarga.
Como investigadora, ha participado en numerosos estudios que llevado al desarrollo de nuevas moléculas en cáncer de colon. Por ejemplo, el estudio PRIME permitió la aprobación de panitumumab (anti-EGFR) en primera línea de tratamiento del cáncer de colon, el estudio VELOUR, permitió la aprobación de aflibercept en combinación con quimioterapia en el tratamiento de segunda línea del cáncer de colon. Está implicada como principal investigadora en numerosos estudios clínicos que pueden permitir la aprobación de nuevos fármacos en esta área en los próximos años. Como investigadora, lidera estudios de medicina personalizada, tanto en cáncer de páncreas como en tumores de la vía biliar, realizando estudios moleculares que permiten seleccionar para cada paciente, aquel tratamiento con mayores posibilidades de éxito.
Recientemente un diario español recogía su opinión sobre la eutanasia: “Mi mentalidad es la de luchar mientras se pueda, gastar todos los cartuchos. Y luego, una buena paliación, un buen acompañamiento. Más allá de aquí, no es trabajo del médico el poder acabar con una vida. Yo estoy con poder acompañar hasta el final, pero no más allá. Yo acabar con una vida no podría hacerlo por mis creencias, porque me dicen que no es mi responsabilidad”.

El papel de la mujer en la docencia

Otra mujer de ciencia es María Ángeles Vitoria, nacida en Alcoy y residente en Roma. Es Licenciada en Biología y Teología Dogmática, Doctora en Filosofía y Master en Ciencias de la Educación. Actualmente es profesora de Filosofía de la ciencia en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz, y miembro de la European Society for the Study of Science and Theology  y de la International Network of Philosophers of Education.
Muy interesante resulta la lectura de su artículo sobre el beato Mons. Alvaro del Portillo,  en el que dice cosas relacionadas con la preocupación de católicos sobre el papel de la mujer en la docencia como lo siguiente:  “Después de cursar Ciencias biológicas me trasladé a Italia el 3 de septiembre de 197 4 para incorporarme al  Colegio Romano de Santa María, un Centro Internacional de Estudios erigido por san Josemaría el 12 de diciembre de 1953, con la finalidad de completar la formación filosófico-teológica, espiritual y apostólica de mujeres del Opus Dei provenientes de todo el mundo. El Colegio Romano tenía entonces su sede en Villa delle Rose (Castelgandolfo), donde funcionaba también el Istituto Internazionale di Pedagogia (o di Scienze dell'Educazione), constituido como sección en Roma de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Navarra el 24 de octubre de 1964. Cuando en 1977 completé los programas previstos, la Dirección del Centro Internacional de Estudios me ofreció la posibilidad de quedarme a trabajar como profesora de algunas materias de Pedagogía y Filosofía…”.

Filósofa  miembro de la Pontificia Academia de las Ciencias Sociales

Por su parte, Ana Marta González González (1969-), profesora de Filosofía de la Universidad de Navarra es miembro de la Pontificia Academia de Ciencias Sociales desde 2016. Sus líneas de investigación son dignidad, ley natural, razón práctica, virtud y obligación, filosofía y ciencias sociales: cultura, estructura y agencia acción, emociones, identidad, Spaemann, Tomás de Aquino, Hume, Kant, Korsgaard.

Hablando de san Josemaría Escrivá ha dicho: “Más que a descifrar la ley inexorable de la historia, el santo permanece atento a descubrir en ella los signos de la acción providente de Dios. Tal vez por esto pueda, en ocasiones, levantarse sobre los prejuicios de su propio tiempo. Un ejemplo de ello lo tenemos en el modo fundamentalmente positivo con el que San Josemaría entendió la condición de la mujer, y su corresponsabilidad con el hombre en la construcción de la cultura. Pienso que en esta cuestión, que hoy parece de sentido común, San Josemaría pudo sustraerse a las inercias y convenciones propias de su tiempo, pura y simplemente porque se dejaba guiar por el Espíritu de Dios. Si tenemos en cuenta que los filósofos más ilustres no siempre supieron sustraerse a las inercias de su tiempo, entonces comprenderemos por qué el santo resulta particularmente intrigante para el filósofo. Le enfrenta con sus propios límites, y le muestra un modo distinto de trascenderlos”.

"A veces hay que tener más fe para creer en el azar que en Dios"
Otro ejemplo es Pilar Valdecantos (1975-),  una científica católica que trabaja como investigadora posdoctoral en el Instituto de Investigación Biomédicas Alberto Sols (CSIC-UAM) y en el CIBERDEM, dedicándose a estudiar la obesidad y la diabetes. Como en otras muchas, mujeres, ciencia y fe conviven pacíficamente.

En una entrevista con María Martínez López en Alfa y Omega, Pilar explica con sencilla naturalidad cosas tales como que  “a todos les asombra lo poco que conocemos y que todo encaje tan bien. El tema es en qué sentido les asombra. A mí me preguntan cómo siendo científica tengo fe. Y yo les pregunto cómo ellos no la tienen... Puede que la ciencia llegue a explicar todo, pero no va a crear la realidad. El científico conoce, o como mucho imita, lo que ya existe en la naturaleza. Pero, ¿quién lo puso ahí? A veces pienso que hay que tener más fe para creer en el azar que en Dios. Si en la naturaleza si todo fuera azar, sin leyes, no podríamos hacer ciencia. La ciencia se basa en el orden”.

EL ARTICULO HA SIDO ESCRITO POR ALFONSO V. CARRASCOSA Y PUBLICADO EN RELIGIÓN DIGITAL

miércoles, 15 de mayo de 2019

MANOS UNIDAS , LA ONG DE DESARROLLO DE LA IGLESIA CATOLICA ESPAÑOLA


MANOS UNIDAS fue fundada por mujeres de la acción católica española allá por los años 60 del siglo pasado.  Trabaja por acabar con la pobreza en los lugares más desfavorecidos del planeta. Busca promocionar a esos pueblos mediante la lucha por su dignidad, igualdad, derechos y por su desarrollo. 
Manos Unidas es una ONG que en esta compaña nos muestra de manera especial a todas aquellas mujeres y a su coraje, a todas las mujeres que sufren desigualdad y marginación, y a las que luchas por el futuro, que trabajan por el deseo de acabar con el hambre y la pobreza, por la dignidad y los derechos de todos.
Hoy aunque está habiendo muchos avances, la mujer sigue sufriendo discriminación, violencia y exclusión. 
El derecho a la alimentación es un derecho humano fundamental, pero en el mundo hay más de 800 millones de personas que sufren hambre y 19 millones de niños que nacen desnutridos porque sus madres están desnutridas. Más de la mitad de mujeres , en países en desarrollo, sufren anemia.
La discriminación comienza en la escuela. Cada año de formación es un paso adelante en camino hacia la igualdad. Manos Unidas trabaja para que niños, niñas y mujer no alfabetizadas tengan las mismas oportunidades.
La discriminación también se da en la atención sanitaria. Así la atención sanitaria en igualdad es una tarea pendiente en muchos países del mundo. Manos Unidas lucha contra esa discriminación.
En muchos lugares la mujer es una pieza fundamental para sacar a la familia adelante. Manos Unidas impulsa proyectos en las que las mujeres tengan capacidad de decisión y fomentan cooperativas que les den estabilidad.
La misión de Manos Unidas es la lucha contra el hambre, el subdesarrollo y la falta de instrucción y trabajar para erradicar las causas estructurales que las producen: la injusticia, el desigual reparto de los bienes y las oportunidades entre las personas y los pueblos, la ignorancia, los prejuicios, la insolidaridad, la indiferencia y la crisis de valores humanos y cristianos.
Busca que cada persona sea agente responsable de su mejora material, moral, espiritual y tenga una vida digna. 
Su fundamento es el Evangelio y la Doctrina Social de la Iglesia, es que cada persona, hombre y mujer, en virtud de su dignidad, sea capaz de ser, por sí mismo, agente responsable de su mejora material, de su progreso moral y de su desarrollo espiritual, y goce de una vida digna.
Fiel a esta misión, Manos Unidas quiere contribuir, en el trienio 2019-2021, a la realización de los Derechos Humanos, especialmente entre las personas más pobres y vulnerables del planeta.
En este 2019 la campaña se centra el la lucha y sensibilización por los derechos de la mujer del siglo XXI.

MATERIALES DE LA CAMPAÑA



lunes, 18 de marzo de 2019

¿QUÉ HIZO LA PRIMERA MUJER QUE REALIZÓ UN DISCURSO EN LAS CORTES ESPAÑOLAS?: DEFENDER LA EDUCACIÓN RELIGIOSA

 El día que la marquesa de La Rambla hizo historia
Concepción Loring fue la primera en intervenir en el actual Congreso.

El 1 de septiembre de 1931 Clara Campoamor se subía a la tribuna para convertirse en la primera mujer que realizaba un discurso en las Cortes españolas. No fue, sin embargo, la primera fémina en intervenir en el actual hemiciclo. Apenas cuatro años antes Concepción Loring Heredia, Marquesa de la Rambla, ya había pronunciado un discurso ante sus señorías. Eran los años de la dictadura de Miguel Primo de Rivera y el Estatuto Municipal de 1924, que aprobaba por primera vez en España la participación de las mujeres en política, permitía la aparición de 15 nombres femeninos –apenas llegaron a tomar posesión trece– entre los 429 integrantes de la Asamblea Nacional que se constituyó en octubre de 1927. 
Loring de Heredia, que para entonces ya rondaba los sesenta años, había formado parte de la alta burguesía malagueña y residía en Úbeda desde su matrimonio con el Marqués de la Rambla en 1893. En la ciudad jienense su vinculación con eventos sociales y filantrópicos la había convertido en presidenta del comité local de la Cruz Roja y le había granjeado la distinción de la Orden de Damas Nobles de María Luisa, otorgada por Alfonso XIII, en reconocimiento de su trabajo. Estos méritos, junto con su formación, fueron los que hicieron que Primo de Rivera pusiera sus ojos en ella y la propusiera para el organismo que debía redactar la nueva Constitución. Así, el 27 de noviembre de 1927, la marquesa viuda de La Rambla realizaba su primera interpelación en la Cámara para tratar con el ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes, Eduardo Callejo de la Cuesta, la enseñanza de la religión en los institutos.
«Quiero que mis primeras frases sean para saludar al Gobierno de S. M. y a toda la Asamblea. Sintiendo después la necesidad de encontrar disculpa por lo que pudiese parecer osadía (y, es obligación precisa) el ser la primera mujer que hace uso de la palabra desde este sitio, y siendo tan notoria la superior competencia de mis compañeras. La cuestión a tratar, más que de ciencia, puede llamarse de conciencia, y cuando ésta lo pide hay que decir el parecer sencillamente, con la misma nobleza que se nos ha pedido que hablemos aquí, con toda claridad», fueron sus primeras palabras, precedidas de «grandes aplausos», según quedó recogido en el Diario de Sesiones. Durante su intervención la marquesa demandó una mayor presencia de la asignatura de religión y «garantías» en la educación secundaria que entonces era de elección voluntaria y podía ser dispensada a los bachilleres a petición de sus padres. Con las Cortes disueltas, las proposiciones y debates tenían un mero carácter consultivo y la intervención de la marquesa no tuvo carácter legislativo alguno aunque ella quiso insistir: «Eso –el estudio de la religión– se queda para niños y mujeres, más o menos beatas. Si los estados se hubiesen percatado a tiempo que si no es disculpa en los individuos pecar por falta de conocimientos, teniendo medios para aprender, es obligación precisa de los Gobiernos procurar facilidades para ello», añadió.
El ministro, más allá de recoger el guante, se excusó en que la reforma de tan importante asunto no podría partir únicamente de su ministerio, sino que necesitaría que la emprendiera el Gobierno al que trasladaba las palabras de Loring de Heredia. Callejo no pasó por alto, sin embargo, que había sido el objetivo de la primera mujer que hablaba desde la tribuna de la sede del actual Congreso y quiso hacerle un reconocimiento: «Señores asambleístas; antes de tener el honor de contestar a la interpelación que se ha dignado dirigirme la señora marquesa de la Rambla, cumplo un deber, más de justicia que de cortesía, felicitándola muy afectuosa, muy sinceramente, por haber sido la primera dama que habla en la Asamblea y podemos decir también que en este recinto. Hecho y momento histórico que conviene señalar. Además, ha elegido un tema muy simpático, muy español y genuinamente femenino, porque es hermoso ver cómo estas damas, que el Gobierno quiso traer a la Asamblea para que la mujer participase políticamente en la gobernación del Estado, vienen a propugnar por ideales que les son tan queridos, por algo que representa como un fondo racial: el defender la educación religiosa para los pueblos».

martes, 5 de marzo de 2019

ENTREVISTA A LUCÍA NÚÑEZ: «CUANTO MÁS INVESTIGO MÁS CREO EN DIOS»

La investigadora del Instituto de Biología y Genética Molecular charla sobre lo que supone su profesión, los políticos y la ciencia, de los recortes y mucho más.

He aquí una mujer de ciencia, una investigadora vocacional, Doctora de Biología y Genética Molecular de la universidad de Valladolid y del Centro Superior de Investigaciones científicas. Dedica su tiempo a tratar de resolver, entre otras muchas incógnitas, por qué se deterioran las células y qué acelera el envejecimiento. Lucía Núñez, considerada una referencia internacional en la investigación biomédica. Vallisoletana, casada con un investigador científico vallisoletano, madre de tres hijos. Estuvo tres años y medio en EE UU y decidió regresar a su Valladolid del alma donde ha entregado su vida a la ciencia desde un laboratorio en el que estudia y estudia, investiga e investiga...

–¿Qué lleva a alguien a dedicarse a la investigación biomédica?

–Hago experimentos en el laboratorio con la idea final de que puedan ser aplicados en la clínica. Nosotros proponemos que tal o cual cosa funciona bien en laboratorio; luego, eso hay que pasarlo a la investigación clínica específicamente.

–¿En qué momento de su vida lo decidió?

–Eres muy joven cuando decides eso. A mí, realmente, me llevó a dedicarme a esto el querer saber más, el conocimiento, el poder intentar descubrir algo nuevo. Nosotros lo que publicamos es siempre nuevo, nadie lo ha visto hasta ese momento. Es el ansia humana de descubrir cosas nuevas, cómo funcionan los mecanismos, las cosas... Cómo esto puede conseguir hacer esto otro...

–Pero con lo mal que se asegura que se paga a los investigadores, incluidos los biomédicos...


–Eso no lo piensas cuando empiezas a investigar. Ahora son más prácticos los estudiantes, pero yo nunca lo pensé. Cuando empiezas a hacer la tesis tienes muchísima ilusión. Yo estaba muy muy emocionada cuando empecé; creo que para nada piensas en el futuro.

–¿Y los estudiantes de ahora cree que son más pragmáticos?

–Los estudiantes ahora piensan más en el futuro, en el futuro cercano. Yo ni pensé que sería una forma de ganarme la vida ni nada de eso.

–Lo que no quiere decir que sean más materialistas, ¿no? ¿O sí?

–¡Hace treinta años éramos muy distintos a los de ahora!

–¿Cuánto vale el tiempo de una científica? Lo digo por si me paso de preguntas...

–No, no, no. Pregunte, pregunte.

–En los años de crisis se recortó de todo. El presupuesto para ciencia, también. ¿Cómo lo notaron en su instituto?

–¡Muchísimo! Menos proyectos. Cuando comenzó la crisis todo el mundo tenía proyectos; ahora, la mitad de gente. Se recortó en personal muchísimo. Es durísimo que en España no pueda haber realmente investigación. La gente de 30 años que está en el extranjero puede trabajar en cualquier punto del mundo: ir a Alemania, a Francia, a Inglaterra... Por supuesto a EE UU. Pero no pueden venir a España. Esa es la realidad.

–Viendo el despacho que tiene usted, compartido con otro investigador, en el que casi no puede ponerse con los brazos en cruz de lo estrecho que es...

–No creo que sea tan importante el tamaño del despacho. Es más importante el dinero para investigar. A veces a los políticos les oyes decir que la investigación tiene que ser transnacional, que tiene que estar orientada a las empresas... Para que sea transnacional antes hay que hacer investigación básica.

–¿De aquellos tijeretazos en el dinero público se recuperará algún día la investigación científica, en general, y el IBGM, en particular?

–En España somos muy buenos investigadores. Tenemos gente a la que le gusta hacer mucho su trabajo. Siempre he dicho que aquí está la gente a la que le gusta trabajar, que esto no es por dinero, ni por figurar, ni por nada. De muy poco hay que reconocer que sacamos muchísimo, es impresionante.

–Les gustará mucho trabajar, pero de algo tendrán que comer...

–Cuando entré en la Universidad me impresionó porque tenía dos profesores al lado, uno era mi director de tesis y otro no hacía investigación. Me parecía impresionante que aquellos dos profesores cobrasen el mismo sueldo, o muy parecido, uno trabajando de una manera ejemplar en varios proyectos investigadores y el de al lado, dando sus clases y punto. La diferencia es increíble. Los que investigan en España es porque les gusta mucho. Nada como la satisfacción de hacer realmente lo que te llena.


–Usted y su equipo llevan años estudiando el papel del calcio en el alzheimer. ¿Se llegará algún día a poder prevenir el alzheimer y el cáncer? ¿Se podrán curar? ¿Lo veremos nosotros?

–Si lo veremos, no lo sé. Dijeron que el siglo XXI iba a ser el siglo del cerebro, que lo íbamos a saber todo del cerebro y creo que fueron muy atrevidos los que lo dijeron. Ya vamos por casi 20 años del siglo XXI y hemos avanzado, pero es complicado. Desde luego, avanzamos y vamos a mejor, pero la investigación es muy dura, hace falta mucho dinero y a veces no se ve. A veces cuando uno se gasta el dinero en investigación...

–...Vamos, que los resultados no son inmediatos y algunos tienen más prisa que otros, ¿no?

–Los políticos quieren ver ya todos los resultados, que se cure mañana. Bueno, pues nos acercaremos a mejorar la enfermedad, a conocer los mecanismos, claro que sí. Si dedicamos tiempo y dinero, se tiene que saber, ¡cómo no se va a poder saber! Otra cosa es poner una fecha límite.

–Tantos decenios luchando el ser humano para ganar en esperanza de vida... ¡y resulta que vivir más años tiene un lado oscuro!

–Obviamente, claro. Ojalá tuviéramos una vejez sana, eso sería ideal. Ahora mismo trabajamos en conocer los mecanismos relacionados con el cambio que existe en la señal de calcio, en el calcio cuando envejecen las neuronas. El calcio es una molécula señal. Yo siempre digo que es como la activación de la célula. El ejemplo que les explico a los estudiantes es que la habitación está con la luz apagada, la célula está haciendo su función; de repente, se enciende el interruptor sube el calcio y todo se activa. Es una señal de activación, que es por muchos mecanismos de transporte. Participa toda la célula, se va deteriorando. Entonces, en las neuronas envejecidas está muy deteriorada, está cambiada, se deteriora. Nosotros estamos viendo cuáles son los cambios que hay, estamos describiendo ahora mismo cuáles son los cambios relacionados con la señal de calcio en el envejecimiento y cómo en el alzheimer se potencia.

–Entienden ustedes que en la calle se piense que sí, que mucho avance tecnológico, que mucha inteligencia artificial... ¡pero no sabemos curar el cáncer!

–No me parece mal que se investigue sobre mentes artificiales. Muchas veces yo les digo a los neurocirujanos: 'Ojo, que las máquinas os van a sustituir, van a conseguir hacer cortes muy precisos con una inteligencia artificial'. Toda la investigación es buena, hacia un campo u otro. Todo ese dinero que esté gastado es en el avance en el conocimiento.La Humanidad ha avanzado gracias al avance en el conocimiento.

–Pero la inteligencia artificial nunca podrá sustituir a un investigador, ¿verdad?

–No, a un investigador no, pero podrá sustituir cosas que tiene que hacer un investigador. Por ejemplo, tantos papeles que yo tengo que hacer ahora para presentar proyectos... Obviamente, la espontaneidad, las ideas... Conozco laboratorios en los que muchas cosas que hacían a mano las hace ahora una máquina; por ejemplo, cultivar células. Hay cosas que las puede sustituir una máquina, en efecto. Pero el pensar, nuevas ideas... Eso es imposible. La integración de la mente humana es única.

–También es humano pensar que somos capaces de clonar una oveja y, sin embargo, incapaces de detectar qué provoca el alzheimer.

–El tema de la clonación no es para nada necesario, para nada. Nosotros clonamos bacterias, eso sí, que nos sirven de mucho para la biología molecular, pero, obviamente, la investigación tiene que estar para curar y no veo la clonación humana.

–¿Un científico puede creer en Dios o, al menos, en el más allá?

–Yo sí, yo sí que creo en Dios. Algunos amigos míos que no creen en Dios me lo preguntan y dicen: '¿Cómo es posible que creas en Dios?' Y yo digo, pues mira, cuanto más investigo más creo en Dios, que más me parece imposible que esto funcione. Si tu supieras todo lo que tiene que moverse en nuestro cuerpo para que yo esté en este instante hablando... Hay una mente superior que nos ha diseñado. Nuestro cuerpo es increíble, cuanto más lo estudias, más te alucina y más misterios hay. Siempre tenemos cosas nuevas.

–Hablando de misterios, ¿cómo vence un científico el desánimo?

–Pues como todos. Es duro cuando no te financian algo. Y algunos lo dejan. Ahora mismo, algunos investigadores extranjeros están yendo contra la ciencia española en algunos temas. Pero es que también hay mucha política en la ciencia. En todo lo que mueve dinero, al final hay política. Conozco investigadores que han estado muy dañados por cosas políticas que han pasado. Todo lo que mueve dinero...

–Dinero y poder, ¿no?

–Quien mueve dinero, mueve poder.

–Si usted llegase a ministra de Ciencia y Tecnología o a consejera de Educación de la Junta de Castilla yLeón, ¿qué sería lo primero que decidiría en investigación científica?

–Gastaría más dinero en proyectos de investigación. No sé en lo que se puede quitar de otros gastos... Todos dirán que en la investigación están deseando gastarse más dinero y hay que quitarlo de algún sitio. Ese es el problema de España, que de algún sitio lo tenemos que quitar. Pero sí, en investigación hay que gastarse más dinero.

–¿Científico que se va de Castilla y León, científico que no regresa?

–Es que es muy difícil volver. Hay muy pocas posibilidades y no solo de trabajos estables. Ha salido un proyecto de dos años y tengo una persona que está en Boston, que es buenísima, superinteligente, saca su trabajo adelante... Y me dice que cómo se va a venir para solo dos años, que dentro de dos años qué hace. ¿Se vuelve a Boston? Es que uno que se vuelve de Estados Unidos quiere hacerlo con cierta seguridad, no le puedes ofrecer un trabajo de dos años y después que no tenga nada porque no hay otro contrato previsto. El tema del personal es muy dramático, en Castilla yLeón especialmente. La Junta de Castilla yLeón no tiene ningún centro de investigación en biomedicina, ni se gasta directamente ningún dinero en biomedicina, cosa que otras comunidades sí. Nos dicen que no hay dinero y yo lo entiendo. Pero en Cataluña hay centros de investigación específicos de la Generalitat; en el País Vasco, también tienen los suyos.

–¿Sacan otras regiones muchos cuerpos de ventaja a Castilla yLeón en materia de investigación?

–Nosotros somos muy buenos para lo que tenemos, muy buenos. Pero claro, en Madrid han puesto grandísimos centros de investigación, tienen dinero para traer gente. A nosotros nos gustaría traer un investigador que tenga un proyecto europeo, pero no tenemos dinero. Para lo que tenemos estamos muy bien. La proporción dinero-resultados en enorme. Cuando más nos presionan, respondemos más. La proporción dinero-resultados es buena, pero claro no podemos competir.

–¿Le gustaría que sus hijos siguieran sus pasos?

–No, porque este trabajo es muy duro. La gente joven no tiene trabajo aquí y está en el extranjero sin poder volver a España. La investigación es como una pirámide y, de los que se van, hay como un 5% que tienen unos grandísimos éxitos. Otros tienen una investigación normal, standar. Claro: el que no es super-super-top... Toda esa gente va a tener trabajo en EE UU en investigación, va a tenerlo en muchos países europeos en investigación y, sin embargo, no tiene trabajo en España. Por tanto, algo pasa aquí.

–Para estudiar sobre el envejecimiento estamos en la comunidad autónoma más adecuada...

–Realmente creo que se puede mejorar mucho la vida de la gente si se estudia efectivamente. Podemos ayudar mucho a los mayores.

–¿De no haber sido investigadora, qué habría elegido?

–Nunca se me ha pasado eso por la cabeza. La docencia me gusta mucho, aunque es muy estresante.

–Y de mayor, ¿qué quiere ser usted?

–No pienso en lo que voy a ser de mayor. Quiero seguir trabajando en lo que se pueda.

TOMADO DEL NORTE DE CASTILLA                                        23 DE FEBRERO DE 2019


domingo, 12 de noviembre de 2017

MUJERES, CATÓLICAS Y GANADORAS DEL PREMIO NOBEL: EL CATOLICISMO, ¿MACHISTA Y CONTRA EL CONOCIMIENTO?

Para empezar por el principio, y bien, decir que Alfred Nobel, un científico sueco que hizo fortuna gracias a las aplicaciones de la química que consiguió idear - dinamita entre otras, imprescindible para la minería e ingeniería- fue un ferviente luterano que jamás renegó de sus convicciones religiosas. Dejó escrito un libro, Némesis, que se publicó tras su muerte, no sin antes estar a punto de desaparecer a manos del pastor que ofició sus funerales, Nathan Soderblom, debido a las aceradas críticas anticlericales sobre la corrupción que Nobel decidió plasmar en sus páginas.

En su testamento dejó escrito que, tras su muerte, su fortuna se destinase a premios anuales a las personas que más hubieran hecho en beneficio de la Humanidad en los terrenos de la física, química, medicina o fisiología, literatura y la paz mundial, y a partir del año 1969 también en la economía (que entrega el Banco Central de Suecia). Dicen que tal gesto tal vez fuera en parte debido a que vivió con enorme disgusto el daño que la Humanidad se hizo a sí misma con la dinamita. Sea por lo que fuere, el gesto lo hizo un hombre profundamente religioso, cristiano para más señas.

Un significativo número de católicas.

Pero la cosa no acaba aquí: lo cierto es que no es novedad que muchos Premio Nobel a lo largo de la historia se han declarado creyentes, tantos que en 2015 fueron contabilizados en un estudio similar a éste, arrojando el mismo la cifra de 53.  Parte de ellos eran mujeres católicas cuyos nombres y vidas se pueden conocer en una exposición que se exhibirá hasta marzo de 2018 en el Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC) de Madrid.

La exposición se va a ver acompañada de talleres de reflexión sobre la realidad de la presencia de la mujer en la ciencia en esta Semana de la Ciencia pronta a comenzar. Seguramente en los talleres no se tratará de poner énfasis en la religiosidad de las laureadas, pero es importante que se haga, porque de no ser así seguirá avanzando una de las mentiras mas groseras que persiste en la actualidad en nuestra sociedad y es la de que ciencia y fe, o catolicismo y razón, están enfrentados, como lo cree a pies juntillas el danbraunismo que nuevamente asola nuestras costas con la novela Origen, como se creyó El Código da Vinci. La magnífica exposición, que a buen seguro itinerará por más ciudades en lo sucesivo, creación de Rocaviva Eventos, está comisariada por Belén Yuste y Sonnia L Rivas-Caballero, que sorprendentemente para lo que es habitual, no ocultan contenidos que permiten trazar las creencias de algunas de las Premio Nobel.

Este es el caso del recuerdo de santa Teresa de Calcuta (1910-1997), de la cual se exhibe entre un amplio conjunto de elementos, una bellísima escultura de la santa a tamaño natural, que te permite hacerte un impresionante selfie con el móvil para conmemorar el momento. Santa Teresa de Calcuta recibió el Premio Nobel de la Paz en 1979 además del más alto galardón civil de la India, el Bharat Ratna, en 1980 .

Sigrid Undset (1882–1949) fue una escritora noruega que obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1928. Se convirtió al catolicismo en 1924, experiencia que narró en Gymnadenia (1929) y en La zarza ardiente (1930). Profesó en la Tercera Orden de la Penitencia de Predicadores como Dominica Seglar. En 1940 se trasladó a los Estados Unidos, a causa de su oposición a la Alemania nazi y la ocupación alemana de Noruega, en donde participó activamente en movimientos de lucha contra los nazis.

Volvió a Noruega en 1945, tras el fin de la II Guerra Mundial. Sus primeras novelas fueron La señora Marta Ulia (1907), Jenny (1911) y Primavera (1914), en las que escribe en contra de los defensores del “amor libre”. Incrementó y consolidó su fama con Las mujeres sabias (1918) y el ensayo Punto de vista de una mujer (1919). Sus obras más conocidas son Kristin Lavransdatter (1920-1922) y Olav Audunssön (1925-1927), en las que trata el permanente conflicto entre el amor terreno y el divino.

Gerty Theresa Radnitz Cori (1896-1957) nació en el seno de una familia judía en Praga y emigró a los EEUU por la persecución religiosa contra los judíos. Nació pues en un ambiente profundamente religioso. Y más adelante se convirtió al catolicismo. Fue la tercera mujer en el mundo y primera en Estados Unidos en ganar un Premio Nobel en Ciencias y la primera mujer a nivel mundial en ser galardonada con el Premio Nobel de Fisiología o Medicina, en 1947, por sus descubrimientos en el curso de la conversión catalítica del glucógeno.

Gerty Cori recomendó que le diesen el Premio Nobel en fisiología o Medicina a Severo Ochoa, que dijo de ella tras su fallecimiento por dolorosa y larga enfermedad: “Gerty, para todos nosotros, fue un ser humano de una gran profundidad espiritual. Modesta, amable, generosa y cariñosa a un grado superlativo y una amante de la naturaleza y el arte”. Dos meses más tarde, en un homenaje póstumo realizado en la Universidad de Washington, Bernardo Houssay, el fisiólogo argentino que compartió el Nobel con los Cori, miembro de la Academia Pontificia de Ciencias, expresó en un discurso: “La vida de Gerty Cori fue un noble ejemplo de dedicación a un ideal, el avance de la ciencia y para el beneficio de la humanidad. La encantadora personalidad de Gerty Cori, tan rica en cualidades humanas, se ganó la amistad y la admiración de todos los que tuvieron el privilegio de conocerla. [...] Su nombre está grabado para siempre en los anales de la ciencia y su recuerdo será apreciado por sus muchos amigos mientras estemos vivos”.

Gabriela Mistral (1889-1957) recibió el Premio Nobel de literatura en 1954. Su nombre auténtico fue Lucila Godoy Alcayaga en Vicuña. Fue cónsul de su país, Chile,  en Lisboa, Madrid, Brasil, Nápoles y Los Ángeles, y profesora visitante en varias universidades de Estados Unidos y América Latina. Se afanó toda su vida por conseguir una educación de calidad para los niños de América latina, hasta el punto de que el dinero producido por la venta de sus libros en América del Sur, dejó estipulado en su testamento que debía destinarse a los niños pobres de Montegrande, Chile.

Su religiosidad queda plasmada en su prosa de manera inequívoca y abundante. Toda ella está accesible gratuitamente en la red. En su escrito El sentido religioso de la vida dice: “Religiosidad es buscar en esa naturaleza su sentido oculto y acabar llamándola al escenario maravilloso trazado por Dios para que en él trabaje nuestra alma. Respecto del cuerpo, religiosidad es vivir sacudiendo su dominio y una vez domado, hacerlo el puro instrumento siervo, que debe trabajar para el espíritu, que es su única razón de ser. No sólo los cielos, la tierra y la carne que la puebla, son esa escritura de Dios de que habla Salomón… Nos dividimos, hombres y mujeres, en religiosos y a-religiosos (no quiero nombrar a los otros). El hombre a-religioso es el hombre frívolo… Estupenda frivolidad es el materialismo que se cree sin embargo, hijo de la observación y la ciencia”. A la Biblia, que ella llamaba el Santo Libro, achacaba en buena parte la inspiración de su vocación literaria: “Mi contacto con la lírica judía, que había de ser la lírica de mi nutrimiento, lo hizo, cuando yo tenía 10 años, mi abuela, doña Isabel Villanueva” ¿cómo? Leyendo la Biblia delante de ella ( Luis Vargas Saavedra Prosa religiosa de Gabriela Mistral. Santiago de Chile: Editorial Andrés Bello; 1978).

Wangari Maathai (1940-2011), keniata, se incorporó a los once años a la Escuela Primaria Intermedia Santa Cecilia –escuela relgiiosa-, aprendió a hablar inglés con fluidez, y se convirtió al catolicismo. Se interesó mucho por la Legión de María. Tras obtener su Bachelor of Science en 1964, estudió la maestría en Biología en la Universidad de Pittsburgh financiada por el Instituto Africano-Americano,  y durante su estancia en Pittsburgh experimentó por vez primera una restauración medioambiental cuando ecologistas locales se propusieron limpiar el aire de la ciudad.  En 1971 se convirtió en la primera mujer de África Oriental en obtener un doctorado, en su caso de anatomía veterinaria, de la Escuela Universitaria de Nairobi, que se convertiría en la Universidad de Nairobi al año siguiente. En enero de 2003, fue nombrada ayudante del ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, cargo que ejerció hasta noviembre 2005. Recibió el Premio Nobel de la Paz de 2004 por su "contribución al desarrollo sostenible, la democracia y la paz" convirtiéndose en la primera mujer africana y la primera ambientalista en ganar el premio.

Toni Morrison (1931-) se convirtió al catolicismo a los doce años siendo bautizada como "Anthony", que más adelante se convertiría en su apodo "Toni". Gran aficionada a la lectura de Leon Tolstoi, del que fue gran seguidor, en lo que se refiere a su cristianismo pacifista. Se graduó en 1953 con una licenciatura en Inglés en la Universidad de Howard y en 1955 fue admitida en la Universidad de Cornell, donde estudió un posgrado de Literatura inglesa. Su obra Beloved (1987) ganó el Premio Pulitzer de ficción y un American Book Award. En ese mismo año, Morrison entró como profesora visitante en el Bard College. Trató con crudeza el tema de la esclavitud en Jazz (1992) y Jugando en la oscuridad (1992).

A partir de 1989 fue profesora de letras en la elitista Universidad de Princeton, en el estado de Nueva Jersey. En 1988 fue galardonada con  el Premio Pulitzer. En 1993 obtuvo el Premio Nobel de Literatura.  Miembro de la Academia Americana de las Artes y las Letras, Miembro del Consejo Nacional de las Artes, en 2005, Morrison fue muy explícita en una entrevista en la que llegó a decir: "Yo soy católica... Y [refiriéndose al Paraíso] lo que me salvó fue, creo - lo que me ayudó en todo caso - fue saber que iba a tomar en serio la religión, en el sentido de creencia”.

Betty Williams y Mairead Maguire

Betty Williams (1943-), de abuelo materno judío que le inculcó el respeto por las religiones, fue a un colegio católico, algo que le hizo abandonar el IRA y dedicarse a buscar vías no violentas al conflicto de Irlanda, por lo que en 1976 recibió el Nobel de la Paz, compartido con Mairead Maguire (1944-), también estudiante en colegios católicos y católica practicante como Betty.

Las hubo que se quedaron a las puertas:

Irena Sendler (1910-2008), la polaca conocida por haber salvado a 2.500 judíos del gueto de Varsovia durante la II Guerra Mundial, fue una enfermera y trabajadora social polaca católica practicante. Candidata al Premio Nobel de la Paz en 2007, aunque finalmente no resultara elegida,  fue reconocida como Justa entre las naciones por Israel, y se le otorgó la más alta distinción civil de Polonia al ser nombrada dama de la Orden del Águila Blanca. En Wikipedia puede completarse su fisonomía. “La razón por la cual rescaté a los niños tiene su origen en mi hogar, en mi infancia. Fui educada en la creencia de que una persona necesitada debe ser ayudada de corazón, sin mirar su religión o su nacionalidad”, llegaría a decir en cierta ocasión.

Dentro de este grupo, pero con un gran espacio dedicado en la exposición, está la española Concha Espina.  María de la Concepción Jesusa Basilisa Rodríguez-Espina y García-Tagle, más conocida como Concha Espina (1869 -1955), fue una escritora española cuya biografía reducida se encuentra en la web de la Real Academia de Historia. En uno de cuyos carteles se recogen unas declaraciones suyas en las que dijo lo siguiente: “Soy católica, y a mi juicio, la Iglesia gana separándose del estado”.

El Nobel y un sillón en la Real Academia de la Lengua, para los cuales fue propuesta pero se quedó en el camino… La niña de Luzmela, El metal de los muertos, son algunas de sus más afamadas novelas, que la catapultaron a la primera línea de la intelectualidad española de la época, que la llevó a mantener una tertulia a la que asistían Ramón y Cajal, Ortega y Gasset, Antonio Machado, Gerardo Diego, Blanca de los Ríos, Ricardo León, María Blanchard, García Lorca…Gregorio Marañón llegó a comentar de su novela Las niñas desaparecidas: “Hace un bien casi físico al lector”.

Ramón y Cajal, Menéndez Pidal, Jacinto Benavente, Gerardo Diego, son algunos de los que la propusieron para el Nobel que finalmente no recibió. Sin embargo fue miembro de la Academia de Artes y Letras de Nueva York y de la Hispanic Society, y recibió el Premio Nacional de Literatura (1927), el Premio Cervantes de Novela (1949), la Medalla de Oro al Mérito del Trabajo y la Banda de Alfonso X El Sabio entre otros. En 1929 viajó a Sudamérica como embajadora extraordinaria de Alfonso XIII.

Concha Espina es la  única española propuesta para Premio Nobel dirigió a Dios sus últimas palabras, recogidas en el recordatorio de su fallecimiento y expuesto en la exposición, en el que se señala que murió tras recibir los santos sacramentos y la bendición papal, fueron “Ahora sí que voy a ver, para no cegar más”.

No católicas, pero sí religiosas:

Otras mujeres recordadas en la excelente exposición, no fueron católicas, pero bien profesaron otras creencias, bien recibieron religión en la escuela, y a juzgar por los resultados que obtuvieron respecto a la Academia Sueca, no parece que quedaran muy “taradas” por su religiosidad. Pearl Buck (1892-1973) recibió religión en la escuela al haber nacido en una familia de misioneros presbiteranos, y ganó el Nobel de Literatura en 1938. Emile Greene Balch (1867-1961) ganó el Nobel de la Paz en 1946 siendo cuáquera. Nelly Sachs (1891-1970) ganó el de Literatura en 1966 siendo judía practicante. Rosalyn Yalow (1921-2011) también judía practicante, ganó el Nobel de Medicina en 1977. La birmana Aung San Suu Kyi (1941-) ganaría el Nobel de la Paz en 1991, habiendo recibido la enseñanza en el Colegio Jesús y María de Nueva Delhi y sin dejar de practicar el budismo, solicitando el mismísimo san Juan Pablo II su liberación cuando fue encarcelada por defender los derechos humanos en su país. Doris Lessing (1919-2013) ganó el Nobel de Literatura en 2007 habiendo estudiado en un colegio de monjas. Ada Yonath (1939-), proveniente de una familia rabínica y habiendo cursado estudios en escuelas judías ganaría el Nobel de Química en 2009. La musulmana Tawakkul Karman o Tawakel Karman (1979-), co-ganadora del Premio Nobel de la Paz del 2011, convirtiéndose en la primera yemení, la primera mujer árabe,  la segunda mujer musulmana y la segunda más joven en ganar un Nobel. La liberiana Leymah Gbowee (1972-) conquistaría en 2011 el Nobel de la Paz, siendo madre de seis hijos. Ellen Johnsosn-Sirleaf (1938-), lo compartiría con ella después de haber estudiado en una escuela metodista y haber cursado un máster en economía en la Universidad de Harvard, universidad de origen cristiano.

La visita a la exposición es más que recomendable como actividad extraescolar de profesores de religión con sus alumnos, o de centros concertados de inspiración católica, o de católicos y  todo tipo de personas interesadas en comprobar con hechos concretos que ciencia y fe son compatibles, al menos en la Iglesia Católica.


(Alfonso Carrascosa es científico del CSIC)