EL RINCÓN DE FERNY

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domingo, 19 de julio de 2020

LA LABOR SOCIAL DE LA IGLESIA EN ESPAÑA. SOLIDARIOS POR EL BIEN COMÚN: PASTORAL GITANA. PROGRAMA NUEVE.


Este pueblo es una minoría social muy importante en España. En muchas ocasiones sufren el desprecio, el rechazo y la marginalidad, pero la cultura gitana promueve muchos valores muy importantes en nuestra sociedad como el respeto a la familia y a las personas mayores.

Por medio de este programa conocemos como la Iglesia trabaja por la integración de los gitanos en la sociedad, y los retos y los problemas a los que se enfrentan. Estamos acostumbrados a relacionar los gitanos con las chabolas, las drogas, la venta ambulante o la chatarra, pero hoy, Solidarios por un Bien Común, ha viajado hasta Pamplona para conocer la otra cara del pueblo gitano. Por medio de  Ana, religiosa Teresiana de la parroquia Nuestra Señora del Pilar de Pamplona, a la que el Arzobispo llama cariñosamente “la monja gitana”. Junto con el párroco Lauren, franciscano, llevan a cabo la misión de esta comunidad parroquial, una misión “ardua y difícil”.

Otro matrimonio que aparece en el programa es el de Agustín y Belén que se dedican a la Pastoral Gitana, él es diacono y ella hace un trabajo muy importante dentro de la Pastoral. Para Agustín fue una vocación, “uno siente una especie de llamada por el diaconato permanente”. Y obviamente su esposa es parte importante del servicio que hacen. “Nuestra tarea principal es la liturgia, la palabra y atender la caridad que no es solamente estar en un despacho de Caritas sino la atención y la acogida en comunidades” nos explica Belén. "Se ha hablado de integración, pero con los gitanos que tienen que renunciar a lo que somos y que nos integremos a un modelo mayoritario, yo creo que sería mejor una inclusión, con todas nuestras características” concluye Agustín.

LA LABOR SOCIAL DE LA IGLESIA EN ESPAÑA. SOLIDARIOS POR EL BIEN COMÚN: NUEVOS POBRES. PROGRAMA OCHO.


El programa de TRECE, Solidarios por un bien común, se ha centrado, en un programa anterior, en los seis millones de personas que viven al límite de la pobreza en España. La Iglesia, a través de Cáritas y otras entidades, ayuda a quienes viven al límite de la marginalidad a salir de la espiral de la deuda.

Todos los días nos cruzamos con miles de personas por la calle, en el trabajo, en el ascensor, y no nos damos cuenta que muchas de ellas pueden estar pasando por dificultades graves. Seis millones de personas viven al límite en España: algunos de los motivos principales son el empleo precario e insuficiente y la imposibilidad de acceder y mantener una vivienda debido a los altos precios del alquiler.

Tener un empleo ya no es sinónimo de poder vivir: el 12% de la población que está trabajando en España vive en situación de exclusión social. La Iglesia, a través de Caritas Diocesana u otras de sus instituciones acompaña a muchas de estas personas en su lucha diaria.

Desde el ejemplo de Madrid, el programa, hace visible un problema que está más cerca de nosotros, de lo podemos pensar.

Miles de personas deben elegir entre pagar un alquiler o hacer la compra. “Las familias que acompañamos son personas que siguen ancladas a la crisis, con trabajos precarios, una vivienda en condiciones de higiene inadecuadas, pobreza energética, no hay oferta de vivienda pública suficiente, no hay alquileres acordes a economías precarias, no hay empleos o salarios que permitan que una familia salga de la espiral de la deuda. Hay una tormenta perfecta que mantiene una parte de la sociedad, la más fragilizada, en exclusión severa”.

A todos ellos, la entidad les ofrece dos tipos de ayuda: “una ayuda material y otra profesional, en la que acompañamos a la persona reforzando sus debilidades y fomentando sus fortalezas” subraya Rosalía. “Procuramos acertar cuáles son las debilidades y a partir de allí hacemos un plan de acompañamiento” nos cuenta Rosalía que añade que, “para las personas que son expulsadas de su vivienda, contamos con alojamientos temporales en los que hay un gran porcentaje de mujeres solas con hijos”.

Desde Cáritas, se denuncia, ante los poderes públicos, la situación de un millón de personas que tiene problemas de alojamiento. Nuestro objetivo es que, para ellos, acceder a la vivienda no suponga ver cercenados sus derechos.

También, muchas de sus familias no pueden encender la calefacción cada invierno porque no tienen recursos suficientes para pagar la factura. Laura trabaja con Cáritas y afirma que “las principales necesidades son el tema laboral porque hay muy poca oferta, el tema formativo, y otra de las dificultades es el tema de los suministros”.

domingo, 21 de junio de 2020

LA LABOR SOCIAL DE LA IGLESIA EN ESPAÑA. SOLIDARIOS POR EL BIEN COMÚN: LAS PERSONAS SIN HOGAR. PROGRAMA SIETE.


El número de personas sin hogar es un fenómeno que va en aumento y durante esta crisis del coronavirus la situación se ha empeorado. Se estima que en España hay cerca de 40.000 personas viviendo en la calle. Aunque no son mayoría, las mujeres son el colectivo más vulnerable, más de 50% sufre violencia de todo tipo. Pero la calle no es peligrosa para las mujeres, también lo es para los hombres. Vulneración de derechos, invisibilidad, sufrimiento, inseguridad o agresiones son solo algunos de los problemas a los que se enfrentan. Una labor que TRECE ha abordado en el cuarto episodio de “Solidarios por un bien común”. Un programa que nos hace ver cómo la Iglesia está detrás de los invisibles, de las personas que muchas veces son olvidadas por la sociedad.
Vamos a ver su trabajo por medio del ejemplo de tres proyectos de Cáritas en Madrid:

Proyecto Cedia Mujer

A través de más de 9000 centros asistenciales la Iglesia ayuda a las personas sin hogar e intenta que salgan de esta situación. Solo en Madrid hay cerca de 2800 personas sin hogar. En el distrito del Retiro en Madrid se encuentra Cedia Mujer, un proyecto de ayuda para las mujeres que se encuentran en situación de sin hogar.
Lo que buscaban era crear era un hogar donde podían volver a sentirse en familia: “Algunas mujeres sufrían abusos, no se encontraban a gusto y ellas nos pedían, como Iglesia y también como entidades, que las apoyáramos en esto y que creáramos un espacio solo para ellas, donde durante el día lo pasan conjuntamente con otras personas, y luego por la noche que pudieran descansar y estar tranquilas que no les va a pasar nada”. Sobre el ser mujer y estar en la calle, Rebeca lo tiene claro: "Es muy duro, es una situación muy vulnerable y están expuestas a muchos más peligros que los hombres”.

Proyecto Cedia 24h

Los servicios de Cedia, en el barrio de La Laguna, están abiertos los 365 días del año y las 24 horas del día por lo que es, a todos efectos, un centro de emergencia. Rebeca nos cuenta que “está abierto para todos, pero tenemos algunos perfiles prioritarios como pueden ser mujeres o jóvenes, personas con situación cronificada de calle e intentamos dar la mayor cobertura que se puede dar a estas personas”.
Sobre los días de permanencia en el centro nos dice que “al ser un centro de emergencia tenemos una media de 21 días de permanencia, pero hay todo tipo de personas. Intentamos trabajar con ellos para que puedan salir de esta situación y ser palanca de cambio para mejorar su vida”. Además nos confiesa que “ahora mismo el centro tiene una ocupación plena y ahora estamos anotando los casos más prioritarios, pero hay muchas veces que tenemos que decir que no”.
En el centro nos encontramos con Rosalía Portela, presidenta de FACIAM, que nos cuenta un poco la historia de esta Red de entidades que "tienen en común la acogida y la atención a personas sin hogar. Es una iniciativa que surgió desde 40 años como respuesta al problema de lo que entonces se llamaban transeúntes, personas vagabundas, en definitiva, personas sin hogar”. Añade Rosalia que "a partir de allí nace con vocación de servicio de acogida y asume como necesidad la visibilización, el destacar en la ciudadanía que son personas. Y cada año salimos a la calle, con campañas dinámicas y activas, destacando eslóganes de situación del momento”.
Sobre lo que le aporta este trabajo nos confiesa que le "pone en la tierra, me hace ver la diferencia entre lo que es el deseo, me lleva a lo que es la posibilidad, me sitúa en el plano de los derechos humanos. De hecho, decimos que un hogar es más que un techo. Y lo que pedimos es hogares”.
El servicio de lavandería es uno de los pilares del proyecto porque las personas que se encuentran sin hogar tampoco tienen recursos para poderse permitir comprar ropa, y la que tienen la dejan para lavar.

Reparto de bocadillos para personas sin hogar

Otro servicio de Cáritas que se hace a través la Pastoral Universitaria es el reparto de bocadillos para personas sin hogar. Miguel, uno de los voluntarios de este servicio, nos cuenta cómo se organiza todo: “Hacemos varios grupos sabiendo el número de voluntarios que vienen. Lo primero es preparar la comida, que una parte la traen los mismos voluntarios y la otra la pone Cáritas, y luego se sale a repartir en diferentes rutas y en diferentes grupos”. Raquel, voluntaria, lleva un par de años ayudando, y nos confiesa que le aporta "mucho compañerismo, conoces a mucha gente, y te sientes útil cuando ayudas a la gente que está en la calle y que lo están pasando muy mal. Cuando vuelves a tu casa valoras más todo lo que tienes”.
Irene, una catequista ha llevado el propio grupo de niños a ayudar con el reparto, “llevamos mucho tiempo explicando que es la misión y un voluntariado que tenga ese componente de fe y por lo que veo está funcionando”. Además, ella cree que “este servicio demuestra que la Iglesia son también los jóvenes”.
Luis Martín, voluntario de Pastoral Universitaria Cáritas, añade que “el objetivo del bocadillo solidario es, en primer lugar, obviamente, darle algo de comer a la gente que está sin dinero para poder comprar comida. Luego hay también gente que están en la calle, pero alimento no les falta, pero lo que sienten es mucha soledad, no tienen a alguien con quien hablar”.

LA LABOR SOCIAL DE LA IGLESIA EN ESPAÑA. SOLIDARIOS POR EL BIEN COMÚN: VÍCTIMAS DE LA TRATA. PROGRAMA SEIS.


El programa de TRECE 'Solidarios por un bien común' que se emite cada viernes ha abordado el trabajo que desempeña la Iglesia con mujeres que han sido víctimas de la trata, la esclavitud del siglo XXI. Se estima que dos millones y medio de personas son víctimas de la explotación de cualquier tipo en todo el mundo. Sin embargo, no es fácil detectar esta lacra. Como ejemplo, en España sólo identifica a una de cada veinte mujeres que la sufren.
Son muchas las organizaciones eclesiásticas que trabajan para lograr que estas mujeres tengan un futuro esperanzador. Vamos a ver dos ejemplos:

1.  Una de ellas es Villa Teresita, ubicado en Madrid, donde las Hermanas Auxiliadoras del Buen Pastor las acogen en un hogar lleno de amor.
Inma es una de las hermanas que trabaja en Villa Teresita: Las chicas llegan a nosotros de muchas maneras: desde la calle, avisos desde las parroquias e incluso del boca a boca entre ellas. Muchas veces las mafias les hace ver a las chicas que no tienen otra salida y que no van a abandonar nunca esa vida, por eso, la acogida es tan importante”.
Como no puede ser de otra manera, la oración está muy presente en el hogar, donde todas viven la espiritualidad de Santa Teresita del Niño Jesús. Un espíritu evangélico.
Otra de las acciones de las Hermanas Auxiliadoras del Buen Pastor, es desplazarse hasta los polígonos y lugares donde pueden ser víctimas de la trata. Una de las que realizan esta tarea es la hermana Eugenia, quien ha explicado la experiencia de trabajar cada día en Villa Teresita: “Lo silencios de las víctimas tienen que ser respetados. Al principio necesitan callar. Cuando cogen confianza es cuando se sueltan y sus historias son desgarradoras.

2. El 'Proyecto esperanza'
Es el trabajo que desempeña cada día las Hermanas Adoratrices con el 'Proyecto Esperanza'. Una iniciativa que busca favorecer su integración en la sociedad con el objetivo de que visibilizar esta situación sea parte de la solución.
En la mayoría de los casos, se tratan de mujeres que llegan a nuestro país engañadas por las mafias, vendiéndoles que vivirán mejor. La realidad es bien distinta. Llegan a España para ser explotadas.
Marta es una de las trabajadoras de “Proyecto Esperanza” y destaca que “hay mucha diversidad de nacionalidades y edades dentro del grupo de mujeres al que atienden”. Para ella, “el primer encuentro con una de estas mujeres es muy complicado porque es necesario ponerte en su piel y transmitirles que tienen derechos y que estamos para atender sus necesidades”.
Una labor de acogida que no deja indiferente a Ana Almarza, directora de Proyecto Esperanza, quien señala que “yo soy la suma de todas las mujeres que han pasado por mi vida. Somos un gran equipo de profesionales que hacen posible que todo funcione, junto a los voluntarios del proyecto. Creer que Dios está por encima y hay que poner por delante las dificultades de estas mujeres que lo pasan mal. Ser Iglesia lo engloba todo”.

lunes, 8 de junio de 2020

LA LABOR SOCIAL DE LA IGLESIA EN ESPAÑA. SOLIDARIOS POR EL BIEN COMÚN: ADICCIONES. PROGRAMA CINCO.


A través de diez capítulos la iglesia vemos la vida de las personas con menos recursos migrantes, enfermos, ancianos, personas con discapacidad...y cómo son acompañadas de manera humilde y callada por distintas instituciones eclesiales. Se muestra cómo trabaja la Iglesia con los colectivos más vulnerables. Cada capítulo dura unos de treinta minutos.
Los periodistas Laura Negro, Asell Sánchez-Vicente y Pedro del Castillo, se trasladaron durante los meses pasados a diferentes lugares de España para contar de primera mano el trabajo de distintas instituciones eclesiales con personas en situación de exclusión o pobreza.
Durante esta pandemia del coronavirus que tanto nos atenaza, las residencias de ancianos han sido las más golpeadas. Sin embargo, hay más de 800 centros dedicados a los ancianos y proyectos de la Iglesia que con mucho esfuerzo y sacrificio intentan combatir otro problema social, la soledad. Una labor que “solidarios por el bien común” ha abordado en el tercer episodio. Un programa que nos hace ver cómo la Iglesia está detrás de cada uno de nosotros, hasta en los momentos y en las edades más complicadas.
Cada año crece en España el número de personas adictas al alcohol y a las drogas, pero también a otras dependencias como las apuestas o la pornografía. La Iglesia está preocupada por este problema y busca soluciones acogiendo, integrando y ayudando a este tipo de personas que tienen y sufren adicciones.
Durante el programa conocemos a José Manuel Horcajo, un sacerdote que, desde su parroquia, San Ramón Nonato en el Puente de Vallecas, dirige diferentes proyectos sociales que abordan estos temas.
A través de 40 proyectos, la parroquia San Ramón Nonato ofrece atención social, familiar y espiritual. “Va todo unido – explica José Manuel- porque hasta que no se les devuelve la confianza en sí mismos, el ánimo y la dignidad no se puede hacer nada, y eso se hace por la vía espiritual”.

El Comedor Social San José:
La parroquia tiene en total 350 voluntarios y, solamente en el comedor social San José, se dan diariamente 300 comidas de lunes a domingo con unos 120 voluntarios. Para atender estas iniciativas, la parroquia cuenta con una red de 350 voluntarios entre los cuales algunos han estado al otro lado, al lado de las adicciones. El párroco explica que, para las personas con adicciones, “la mejor terapia es ayudar a los demás.
España además cuenta con un “nuevo” tipo de adicción que es la ludopatía. El país ahora cuenta con la tasa más alta de Europa de ludópatas entre 14 y 21 años. “Gente de mediana edad, o padres de familia que no encuentran trabajo, o tienen uno muy precario en lugar de estar en casa se pasan el día jugando”. En el Aula San José se dan clases por las mañanas de español, inglés y geriatría y por las tardes la utilizamos para los niños.

Los testimonios de Claudio, Nacho y Calixta:

Claudio. Con 51 años, cuenta que empezó en el mundo de la droga al trabajar de noche. “Mi experiencia con la vida no ha sido la más grata” nos cuenta Claudio. Del consumo pasó al narcotráfico internacional, “pasé cinco años en la cárcel. Durante las noches, tenía tiempo para pensar, no me podía engañar a mí mismo, quería cambiar”. Al salir de la cárcel Claudio pasó por la parroquia, les pidió ayuda y ahora es uno de los voluntarios, “empecé a ir a misa, a leer los Evangelios en la propia cárcel y lo que me ha enseñado Dios es la tolerancia y que tú no eres el centro del mundo como te crees cuando estás inmerso en la droga. Si Dios no quiso que dejara este mundo en aquel momento, será porque tenía que hacer algo por los demás”.

Otro testimonio es el de Nacho que comenzó a beber para vencer su timidez con una chica. Después, todo cambió, “me tomaba una y no podía parar, el alcohol me tenía atrapado y me costó la relación con mi mujer y mis hijos”. Nacho añade que “me levantaba por la mañana y me tenía que tomar una cerveza fría, en invierno o en verano era lo mismo”. Todo dio un giro cuando llegó a Alcohólicos Anónimos. “Tuve que cambiar de hábitos y de aptitudes, y ahora llevo 20 años sobrio, pero todos los días le pido a la Virgen no beber”. El exceso de alcohol mata a más de tres millones de personas cada año en el mundo según la OMS. El primer año tras la rehabilitación de la adicción tan solo un 25% de los exadictos son capaces de abstenerse de forma continuada.

El ultimo testimonio del programa es de Calixta que llegó a España con 17 años, después de haber sufrido dos violaciones en el entorno de su familia. “Cuando todo te sobrepasa, el alcohol te ayuda a tirar hacia delante, pero lo complicado llegó cuando lo necesitaba para caminar. En el alcohol yo encontraba una evasión, pero era efímera”. Tras el alcohol, llegaron las drogas y la prostitución. “Acudir a la parroquia me dio dignidad, algo que no había sentido en toda mi vida, y empecé a sentir un perdón. Primero perdoné a mis violadores. Ahora me dedico al hogar, a hacer voluntariado en la parroquia, cocina, cuidado de niños y los arreglos de costura en la tienda de ropa”.

TOMADO DE TRECE TV

lunes, 1 de junio de 2020

LA LABOR SOCIAL DE LA IGLESIA EN ESPAÑA. SOLIDARIOS POR EL BIEN COMÚN:PERSONAS CON DISCAPACIDAD INTELECTUAL. PROGRAMA CUATRO.


A través de diez capítulos la iglesia vemos la vida de las personas con menos recursos migrantes, enfermos, ancianos, personas con discapacidad...y cómo son acompañadas de manera humilde y callada por distintas instituciones eclesiales. Se muestra cómo trabaja la Iglesia con los colectivos más vulnerables. Cada capítulo dura unos de treinta minutos.

Los periodistas Laura Negro, Asell Sánchez-Vicente y Pedro del Castillo, se trasladaron durante los meses pasados a diferentes lugares de España para contar de primera mano el trabajo de distintas instituciones eclesiales con personas en situación de exclusión o pobreza.

Durante esta pandemia del coronavirus que tanto nos atenaza, las residencias de ancianos han sido las más golpeadas. Sin embargo, hay más de 800 centros dedicados a los ancianos y proyectos de la Iglesia que con mucho esfuerzo y sacrificio intentan combatir otro problema social, la soledad. Una labor que “solidarios por el bien común” ha abordado en el tercer episodio. Un programa que nos hace ver cómo la Iglesia está detrás de cada uno de nosotros, hasta en los momentos y en las edades más complicadas.

En España hay cerca de 4 millones de personas con discapacidad, casi 300.000 tiene discapacidad intelectual. Prejuicios sociales, sobreprotección o discriminación son solo algunos de los problemas que se encuentran. Aunque en los últimos años se han roto muchas barreras todavía queda un largo camino para conseguir la plena inclusión de las personas con discapacidad. A través de cerca 800 centros para personas con discapacidad la Iglesia se ocupa y se preocupa de darles dignidad y de luchar por su plena inclusión.

Nos mostrarán tres ejemplos de cómo la iglesia se hace presente en medio de los discapacitados intelectuales:

1. Centro de Desarrollo Infantil y Atención Temprana: ​
En Talavera de la Reina el arzobispado de Toledo puso en marcha, hace casi 50 años, la Fundación Madre de la Esperanza para acompañar a las personas con discapacidad intelectual en todas las etapas de su vida.

2. Fundación Madre de la Esperanza:
Después de visitar el Centro de Desarrollo Infantil nos trasladamos a la sede de la Fundación Madre de la Esperanza. Sor Ángeles nos cuenta que “la realidad de la discapacidad estaba muy poco trabajada, había muy pocos recursos, la sociedad estaba muy poco sensibilizada y es allí donde la Iglesia da un paso, y se lanza a trabajar con las personas con discapacidad.

3. Viviendas con apoyo:
Las viviendas con apoyo están gestionadas a través de la Fundación Madre de la Esperanza. Cuenta actualmente con 4 viviendas con apoyo para que las personas con discapacidad intelectual, una vez finalizada la actividad en el centro ocupacional, disponga de un recurso donde poder trabajar la convivencia y la autonomía de la forma más normalizada posible. La implicación de la comunidad en la que viven ayuda a romper barreras.

martes, 12 de mayo de 2020

LA LABOR SOCIAL DE LA IGLESIA EN ESPAÑA. SOLIDARIOS POR EL BIEN COMÚN: ANCIANOS. PROGRAMA TRES.




A través de diez capítulos la iglesia vemos la vida de las personas con menos recursos migrantes, enfermos, ancianos, personas con discapacidad...y cómo son acompañadas de manera humilde y callada por distintas instituciones eclesiales. Se muestra cómo trabaja la Iglesia con los colectivos más vulnerables. Cada capítulo dura unos de treinta minutos.
Los periodistas Laura Negro, Asell Sánchez-Vicente y Pedro del Castillo, se trasladaron durante los meses pasados a diferentes lugares de España para contar de primera mano el trabajo de distintas instituciones eclesiales con personas en situación de exclusión o pobreza.

Durante esta pandemia del coronavirus que tanto nos atenaza, las residencias de ancianos han sido las más golpeadas. Sin embargo, hay más de 800 centros dedicados a los ancianos y proyectos de la Iglesia que con mucho esfuerzo y sacrificio intentan combatir otro problema social, la soledad. Una labor que “solidarios por el bien común” ha abordado en el tercer episodio. Un programa que nos hace ver cómo la Iglesia está detrás de cada uno de nosotros, hasta en los momentos y en las edades más complicadas.

Nos mostrarán tres ejemplos de cómo la iglesia se hace presente en medio de los ancianos:

1.Residencia Santa Casilda en Toledo. En Toledo conocemos en este programa la Residencia Santa Casilda, un ejemplo de centro que se dedica a cuidar a los mayores.

2. Proyecto 'Punto de Apoyo'. Desde Toledo viajamos a Asturias, concretamente a Gijón, para conocer el proyecto 'Punto de apoyo'. Una iniciativa de los Hermanos Capuchinos que trabajan en la Parroquia de San Antonio de Padua con más de 60 voluntarios. Un proyecto cuyo objetivo es acompañar a los mayores y a combatir la soledad. La responsable del proyecto nos dice que “contando el último censo que hicimos son más de 300 ancianos que participan en este proyecto”. Nos confiesa además que tienen "el testimonio de personas que vivían solas, aisladas y llenas de tristeza que nos han dicho que 'Punto de apoyo les cambió la vida'.

3.La labor de Don Enrique en el Valle de Turón. Don Enrique es párroco en el Valle de Turón lleva nueve años de sacerdote. El sacerdote lleva una red de personas que ayudan a la misma gente del pueblo para cocinar, ayudarles en los papeles burocráticos que tengan que hacer. 

sábado, 25 de abril de 2020

LA LABOR SOCIAL DE LA IGLESIA EN ESPAÑA. SOLIDARIOS POR EL BIEN COMÚN: ESPAÑA VACIADA. PROGRAMA DOS.


A través de diez capítulos la iglesia vemos la vida de las personas con menos recursos –migrantes, enfermos, ancianos, personas con discapacidad...– y cómo son acompañadas de manera humilde y callada por distintas instituciones eclesiales. Se muestra cómo trabaja la Iglesia con los colectivos más vulnerables. Cada capítulo dura unos de treinta minutos.

Los periodistas Laura Negro, Asell Sánchez-Vicente y Pedro del Castillo, se trasladaron durante los meses pasados a diferentes lugares de España para contar de primera mano el trabajo de distintas instituciones eclesiales con personas en situación de exclusión o pobreza.

Aunque el programa se ha grabado para otro contexto, sigue estando de actualidad, porque la Iglesia, también en estos momentos, siguen estando con los que más lo necesitan. Además, nos puede ayudar a reflexionar sobre nuestra situación y cuestionarnos cómo están viviendo esta pandemia los colectivos que aparecen reflejados.
El primer capítulo está dedicado a la labor que realiza Cáritas en los asentamientos de migrantes subsaharianos de Huelva, donde no existe ni electricidad ni agua corrientes y las viviendas son chabolas hechas de plástico, cartones y madera.

Además, a través del programa se podrá descubrir cómo la presencia de la Iglesia en el ámbito asistencial ha crecido más de un 80 % en los últimos diez años, conocer cómo viven los religiosos que trabajan con ancianos o enfermos, qué servicios se prestan a menores en situación de desamparo o lo que está proponiendo para solucionar los problemas de la España vaciada.

INSPIRADO EN UN ARTÍCULO DEL DIARIO “ALFA Y OMEGA”

2.LA ESPAÑA VACIADA. Leoncio, Héctor e Ignacio son mucho más que sacerdotes. Son una figura fundamental para mantener con vida a poblaciones en las que viven cada vez menos vecinos y en su mayoría de avanzada edad. Una labor que TRECE ha abordado en el segundo episodio de “Solidarios por un bien común”, un programa que descubre hasta dónde alcanza la labor de la Iglesia al servicio de la sociedad.

domingo, 14 de febrero de 2016

CORTOMETRAJE, SOAR

‘Soar’ es un cortometraje de animación 3D, cruce entre Miyazaki y Pixar. Un galardonado cortometraje sobre una niña que debe ayudar a un pequeño piloto a regresar de vuelta a casa antes de que sea demasiado tarde.

La historia comienza con una joven llamada Mara, una brillante y optimista niña de trece años.  Mara sueña con convertirse algún día en diseñadora de aviones. Cada día, en el campo que hay detrás de su casa, ella hace pruebas con los modelos que cuidadosamente diseña, pero todas las pruebas acaban en accidente.

Un día, después de otro intento de volar sin éxito, Mara se sienta muy triste en una mesa de picnic ,tratando de llegar a nuevas ideas. De repente, la inspiración le golpea en la cabeza literalmente cuando un pequeño niño de 5 pulgadas de altura y su fantástica máquina voladora caen del cielo.

Mara ayuda al pequeño hombre cuando se le rompe su helicóptero.

Ella se da cuenta de que el pequeño niño está en problemas: su nave voladora se ha roto con la caída y el resto de su flota sigue adelante sin él. Ahora Mara deberá utilizar toda la inspiración que le es posible para hacer volar a su nuevo amigo de vuelta a casa.

Este cortometraje nos habla de la amistad, de la cooperación, de la empatía, de la compasión, de poner nuestras cualidades para el bien de los demás... es un corto repleto de valores que aporta sentido a lo que hacemos y somos.