EL RINCÓN DE FERNY

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lunes, 12 de octubre de 2020

EL JESUS HISTÓRICO EN 14 MINUTOS

Vamos a contaros que hay detrás de la persona sobre la que más se ha escrito y hablado en la historia de la humanidad: Yeshúa ben Yosef, Jesús hijo de José, es decir Jesús de Nazaret. Pero no vamos a hablar de él desde el punto de vista religioso. Descubriremos, de la mano del historiador Federico Romero Díaz y del biblista Javier Alonso López, al Jesús Histórico, despojado de su faceta divina, al hombre de carne y hueso que se esconde detrás de la figura que todos conocemos como «Cristo», traducción del término hebreo «Mesías» que significa «ungido».

Este vídeo es muy interesante porque nos muestra cómo la persona de Jesús de Nazaret es histórica y existió en un lugar y una época concreta. Independientemente de si uno cree que Jesús además de hombre es Dios, de lo que no hay duda es de su existencia.


martes, 14 de mayo de 2019

LA SÁBANA SANTA DE TURÍN

El experto Bruno Barberis ofreció recientemente en México una conferencia en la que detalló siete elementos que convierten a la Sábana Santa en un elemento íntimamente ligado a una persona de las características de Jesús.

Bruno Barberis es profesor de Física Matemática de la Universidad de Turín y vicepresidente de la Cofradía del Santo Sudario de Turín. El experto acaba de exponer siete razones que permiten asegurar que la figura del hombre de la Sábana Santa es Jesús de Nazaret.

El profesor participó en el Congreso Internacional Ciencia y Fe en la Sábana Santa: ¿Quién es el hombre de la Sábana Santa de acuerdo a la ciencia? Evaluando los diferentes elementos que se pueden ver en la Sábana Santa, para Barberis, se puede determinar que sólo Jesús de Nazaret pudo sufrir ese suplicio.

En la ponencia titulada La Sábana Santa: Espejo del Evangelio y desafío a la inteligencia, organizada por el Centro Mexicano de Sindonología y de la que se hace eco Desde la Fe, el especialista italiano detalló las siete características que permiten determinar que el sudario perteneció a Jesús.

1- Envuelto en una sábana

El hombre de la Sábana Santa y Jesús después de la muerte fue envueltos en una sábana, esto es muy raro en tiempos antiguos, sobre todo en el caso de un crucificado. En la mayoría de los casos los cadáveres de los crucificados eran abandonados a los animales salvajes o, como muchos, sepultados en fosas comunes.

2- Corona de espinas

Tanto al hombre de la Sábana Santa como a Jesús les pusieron en la cabeza un casco con espinas. Este hecho es verdaderamente excepcional, y no poseemos ningún documento que nos informe de esta costumbre ni entre los romanos ni entre otros pueblos.

3- El transporte del patíbulo

El hombre de la Sábana Santa, al igual que Jesús, llevó sobre la espalda un objeto pesado que no puede ser otra cosa que el patíbulo al que fue clavado. El transporte del patíbulo por el condenado no se realizaba en todas las crucifixiones, ya que se usaban árboles o cruces ocasionales.

4- El uso de clavos

Tanto el hombre de la Sábana Santa como Jesús fueron fijados a la cruz con clavos, este método parece que estaba reservado a crucifixiones oficiales, mientras que en la mayoría de los casos los condenados se sujetaban a la cruz con cuerdas.

5- No le quebraron las piernas

El hombre de la Sábana Santa y Jesús fueron heridos en el costado después de la muerte, mientras que no les fracturaron las piernas. Este es un hecho prácticamente único, ya que era más común la costumbre de quebrar las piernas a los crucificados para acelerarles la muerte a los condenados.

Sabana santa. El hombre de la Sábana Santa y Jesús después de la muerte fueron envueltos en una sábana, esto es muy raro en tiempos antiguos.

6-Sin lavado ni unción

El hombre de la Sábana Santa y Jesús fueron envueltos en el lienzo funerario inmediatamente después de ser bajados de la cruz, sin que se efectuara ninguna operación de lavado, ni la unción. Las costumbres de la época, para el caso de una sepultura normal, preveían el lavado del cadáver y su unción con aceites aromáticos antes de envolver el cuerpo en la tela fúnebre. En el caso de Jesús sabemos que fue envuelto en una sábana y puesto en un sepulcro inmediatamente después del descendimiento de la cruz, por la necesidad de realizar esta operación antes de la caída de la noche, en que comenzaba la pascua hebrea, durante la cual, no podría realizarse ningún trabajo manual. La sepultura final definitiva habría tenido que realizarse, por las mujeres, dos días después.

7- Pocas horas envuelto

Tanto el hombre de la Sábana Santa como Jesús estuvieron en la sábana por poco tiempo. De hecho, para que la imagen que vemos se haya producido, fue necesario que el cadáver estuviera en la sábana algunas horas, pero no más de dos o tres días, ya que de otro modo el proceso de descomposición habría destruido la imagen y habría dejado en la tela manchas simples e irreconocibles, que sin embargo no están presentes en la Sábana Santa. Jesús fue envuelto en una sábana tras ser bajado de la cruz y después de un tiempo no superior a 40 horas en el sepulcro, vigilado por guardias, fue encontrada únicamente la tela mientras que el cadáver no estaba.

"Es imposible que la imagen de la Sábana Santa no pertenezca a Jesús, teniendo presente que estos siete hechos son claramente independientes entre ellos. La probabilidad total de que estos siete sucesos se hubieran dado a la vez en otro hombre y que haya sufrido el suplicio de la crucifixión es de 1 entre 20 mil millones, un número bastante próximo a cero", explicó Bruno Barberis.

"En otras palabras, entre 20 mil millones de crucificados eventuales, solo uno podría haber poseído las siete características que hemos considerado, comunes al hombre de la Sábana Santa y a Jesús. Como es evidente en la historia de la humanidad no pudo haber habido 20 mil millones de crucificados, como máximo algunos cientos de miles o algún millón", subrayó.

"El cálculo realizado", concluyó Barberis, "permite concluir que es altísima la probabilidad de que un crucificado con estas características sea único y que por tanto el hombre de la Sábana Santa sea precisamente Jesús de Nazaret".





LA CRUCIFIXIÓN DE JESÚS DE NAZARET


EL LEGADO DE JESÚS DE NAZARET








martes, 16 de mayo de 2017

ARGUMENTO EXPLICATIVO PARA MOSTRAR LA RESURRECCIÓN DE JESÚS.

Este fragmento me parece muy interesante. Nos plantea que el conocimiento o veracidad de las cosas no solo nos  llega por el método científico (empírico) sino que también hay otro método como el legal ( Basado en testimonios y pruebas). Recomiendo su visualización:


martes, 7 de febrero de 2017

TESTIMONIOS NO CRISTIANOS DE LA EXISTENCIA DE JESÚS DE NAZARET

¿Padeció bajo el poder de Poncio Pilato? De la existencia de Jesús de Nazareth no duda ningún historiador serio.
Para el historiador especializado en culturas antiguas Michael Grant, ya fallecido, hay más evidencia de que existió Jesús que la que tenemos de famosos personajes históricos paganos.
También James H. Charlesworth escribió: "Jesús sí existió y sabemos más de él que de cualquier palestino judío antes del 70 d.C.".
E. P. Sanders en La figura histórica de Jesús afirma: "Sabemos mucho sobre Jesús, bastante más que sobre Juan el Bautista, Teudas, Judas el Galileo y otra de las figuras cuyos nombre tenemos de aproximadamente la misma fecha y el mismo lugar".
Y F.F. Bruce, autor de ¿Son fidedignos los documentos del Nuevo Testamento?, sostiene que "para un historiador imparcial, la historicidad de Cristo es tan axiomática como la historicidad de Julio César".

"La muerte en cruz es el hecho histórico mejor atestiguado de la biografía de Jesús", señala a ABC Santiago Guijarro, catedrático de Nuevo Testamento de la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia de Salamanca.

Jesús no fue considerado como significativo por los historiadores de su tiempo. Si aparece en la literatura pagana y judía de la época fue por el empuje de los cristianos que le siguieron.
"Ninguno de los historiadores no cristianos se propuso escribir una historia de los comienzos del cristianismo, y por esta razón sólo mencionan los acontecimientos que tenían alguna relevancia para la historia que estaban contando. Sin embargo, el valor de estos datos puntuales es muy grande", explica Guijarro en El relato pre-marcano de la Pasión y la historia del cristianismo.

El historiador norteamericano John P. Meier relata en Un judío marginal. Nueva visión del Jesús histórico cómo "cuando en conversaciones con gente de la prensa y el libro (…) ésta fue casi invariablemente la primera pregunta: Pero ¿puede usted probar que existió? Si me es posible reformular una interrogación tan amplia en una más concreta como "¿Hay pruebas extrabíblicas en el siglo I d.C. de la existencia de Jesús? Entonces creo que, gracias a Josefa (Flavio Josefo), la respuesta es sí".

Flavio Josefo (93 d.C.)

El historiador judío romanizado (37 a 110 d.C.) recoge en el texto conocido como Testimonium flavianum de su libro Antigüedades judías (91-94) una referencia a Jesús que si bien se cree que fue retocada con las frases abajo entre paréntesis, se considera auténtico:
"En aquel tiempo apareció Jesús, un hombre sabio, (si es lícito llamarlo hombre); porque fue autor de hechos asombrosos, maestro de gente que recibe con gusto la verdad. Y atrajo a muchos judíos y a muchos de origen griego (Él era el Mesías). Y cuando Pilato, a causa de una acusación hecha por los principales de entre nosotros lo condenó a la cruz, los que antes le habían amado, no dejaron de hacerlo. (Porque él se les apareció al tercer día de nuevo vivo: los profestas habían anunciado éste y mil otros hechos maravillosos acerca de él). Y hasta este mismo día la tribu de los cristianos, llamados así a causa de él, no ha desaparecido".

En Ant. 20.9.1. también hace referencia a "Jesús, que es llamado Mesías" al dar cuenta de la condena a Santiago a ser apedreado.

Tácito (116 d.C.)

El historiador romano (56 a 118 d.C) menciona a "Cristo" en sus Anales escritos hacia el año 116 d.C. al hablar sobre Nerón y el incendio de Roma en el año 64.
Informa de la sospecha que existía de que el propio emperador había ordenado el fuego y recoge cómo "para acallar el rumor, Nerón creó chivos expiatorios y sometió a las torturas más refinadas a aquellos a los que el vulgo llamaba "crestianos"[un grupo] odiado por sus abominables crímenes. Su nombre proviene de Cristo, quien bajo el reinado de Tiberio, fue ejecutado por el procurador Poncio Pilato. Sofocada momentáneamente, la nociva superstición se extendió de nuevo, no sólo en Judea, la tierra que originó este mal, sino también en la ciudad de Roma, donde convergen y se cultivan fervientemente prácticas horrendas y vergonzosas de todas clases y de todas partes del mundo".

Los historiadores consideran a Flavio Josefo y Tácito como los testimonios primitivos independientes relativos al mismo Jesús más consistentes, aunque también hay otras fuentes que recogen datos sobre los primeros cristianos:

Plinio, el joven (112 d.C.)

Procónsul en Bitinia del 111 al 113 y sobrino de Plinio el Viejo. Se conservan 10 libros de cartas que escribió. En la carta 96 del libro 10 escribe al emperador Trajano para preguntarle qué debía hacer con los cristianos, a los que condenaba si eran denunciados.
En ella cita tres veces a Cristo y señala que los cristianos decían que toda su culpa consistía en reunirse un día antes del alba y cantar un himno a Cristo "como a un dios":
"Decidí dejar marcharse a los que negasen haber sido cristianos, cuando repitieron conmigo una fórmula invocando a los dioses e hicieron la ofrenda de vino e incienso a tu imagen, que a este efecto y por orden mía había sido traída al tribunal junto con las imágenes de los dioses, y cuando renegaron de Cristo (Christo male dicere). Otras gentes cuyos nombres me fueron comunicados por delatores dijeron primero que eran cristianos y luego lo negaron. Dijeron que habían dejado de ser cristianos dos o tres años antes, y algunos más de veinte. Todos ellos adoraron tu imagen y las imágenes de los dioses lo mismo que los otros y renegaron de Cristo. Mantenían que la sustancia de su culpa consistía sólo en lo siguiente: haberse reunido regularmente antes de la aurora en un día determinado y haber cantado antifonalmente un himno a Cristo como a un dios. Carmenque Christo quasi deo dicere secum invicem. Hacían voto también no de crímenes, sino de guardarse del robo, la violencia y el adulterio, de no romper ninguna promesa, y de no retener un depósito cuando se lo reclamen".

Trajano contestó a Plinio diciéndole que no buscara a los cristianos, pero que, cuando se les acusara, debían ser castigados a menos que se retractaran.

Suetonio (120 d.C.)

El historiador romano (70-140 d.C.) hace una referencia en su libro Sobre la vida de los Césares donde narra las vidas de los doce primeros emperadores romanos.
En el libro V se refiere a un tal "Chrestus" al mencionar la expulsión de los judíos de Roma ordenada por el emperador Claudio: "Expulsó de Roma a los judíos que andaban siempre organizando tumultos por instigación de un tal Chrestus".

La mayoría de los historiadores coinciden en que Chrestus es Cristo porque era frecuente que los paganos confundieran Christus y Chrestus y no existe ningún testimonio sobre ningún Chrestus agitador desconocido.

En los Hechos de los Apóstoles se recoge este acontecimiento: "[Áquila y Priscila] acababan de llegar [a Corinto] desde Italia por haber decretado Claudio que todos los judíos saliesen de Roma".

Luciano (165 d.C.)

El escritor griego Luciano de Samosata satiriza a los cristianos en su obra La muerte de Peregrino: «Consideraron a Peregrino un dios, un legislador y le escogieron como patrón…, sólo inferior al hombre de Palestina que fue crucificado por haber introducido esta nueva religión en la vida de los hombres (…) Su primer legislador les convenció de que eran inmortales y que serían todos hermanos si negaban los dioses griegos y daban culto a aquel sofista crucificado, viviendo según sus leyes".



Mara Bar Sarapión (Finales del siglo I)

Existe una carta de Mara Ben Sarapión en sirio a su hijo en la que se refiere así a Jesús, aunque no lo menciona por su nombre: "¿Qué provecho obtuvieron los atenienses al dar muerte a Sócrates, delito que hubieron de pagar con carestías y pestes? ¿O los habitantes de Samos al quemar a Pitágoras, si su país quedó pronto anegado en arena? ¿O los hebreos al ejecutar a su sabio rey, si al poco se vieron despojados de su reino? Un dios de justicia vengó a aquellos tres sabios. Los atenienses murieron de hambre; a los de Samos se los tragó el mar; los hebreos fueron muertos o expulsados de su tierra para vivir dispersos por doquier. Sócrates no murió gracias a Platón; tampoco Pitágoras a causa de la estatua de Era; ni el rey sabio gracias a las nuevas leyes por él promulgadas".

Celso (175 d.C.)

En Doctrina verdadera ataca a los cristianos. Aunque no se conserva su libro, sí muchas de sus citas por la refutación que escribió Orígenes unos 70 años después.

"Colgado" en el Talmud

El gran erudito judío Joseph Klausner ya escribió a principios del siglo XX que las poquísimas referencias del Talmud a Jesús son de escaso valor histórico. En el tratado Sanhedrin 43a se menciona a "Yeshú": "Antes pregonó un heraldo. Por tanto, sólo (inmediatamente) antes, pero no más tiempo atrás. En efecto contra esto se enseña: "En la víspera de la pascua se colgó a Jesús". Cuarenta días antes había pregonado el heraldo: "Será apedreado, porque ha practicado la hechicería y ha seducido a Israel, haciéndole apostatar. El que tenga que decir algo en su defensa, venga y dígalo". Pero como no se alegó nada en su defensa, se le colgó en la víspera de la fiesta de la pascua".

"Muy probablemente el texto talmúdico se limita a reaccionar contra la tradición evangélica", considera John P. Meier en Un judío marginal. Nueva visión del Jesús histórico.


Por M. Arrizabalaga para el diario ABC


Artículo originalmente publicado por Primeros Cristianos

martes, 5 de enero de 2016

¿CUÁNDO NACIÓ JESÚS?


¡Qué Jesús nació antes de Cristo! ¿eeeeeeeeeeeeh? Pero que dices…

En esta presentación os muestro la posible fecha del nacimiento de Jesús que debió ser en torno al año 6 a.C. y en un més cálido. Esto no desmerece seguir celebrando la fecha de su nacimiento el 25 de diciembre ni que tengamos que cambiar todo el calendario de siglos.





TOMADO DE IES SAN BLAS - DPTO. RELIGION CATOLICA

martes, 11 de agosto de 2015

JESUS DE NAZARET HOMBRE Y DIOS, UNA PRETENSION HISTÓRICA E INAUDITA


La Universidad Francisco de Vitoria emitió una serie de videos formativos muy buenos. Éstos que presentamos, son una magnífica introducción a la figura de Jesús de Nazaret como Dios y como hombre:

El cristianismo afirma que Jesús se presentó a los hombres como el Hijo de Dios. Pero, ¿qué sabemos realmente de Jesús? ¿Tenemos constancia de Él aparte de lo que dicen sus discípulos? Testimonios no cristianos, testimonios judíos y restos arqueológicos, ¿qué nos dicen de Jesús?





C. S. Lewis planteó una tríada que nos pone contra las cuerdas. O Jesús fue un loco que afirmó ser Dios, y debemos dejarlo a un lado con compasión. O fue un farsante que mintió, y en ese caso debemos rechazarlo y denunciar esa mentira. O al decir que era Dios no mentía, y debemos entonces acatar lo que nos dice. La pretensión de Jesús, ¿cuál era su verdadero alcance? ¿Cómo se presentó Jesús ante los demás? Esa es la pregunta que debemos hacernos.